El Port de Barcelona cierra su mejor trimestre desde 2008

El Port de Barcelona ha registrado un tráfico total de 13,8 millones de toneladas en el primer trimestre del 2017, lo que supone un 25,3% más respecto al mismo periodo del año pasado y un resultado sólo superado en el segundo trimestre del 2008, justo antes del inicio de la crisis. Y todo ello, pese al conflicto en el sector de la estiba. 

De enero a marzo, el Port ha movido 662.280 contenedores de 20 pies, un 34,2% más, y Asia continúa siendo el principal mercado con el 74% de las importaciones, a la vez que también se consolida como receptor con el 46% de las mercancías que vehicula el enclave portuario hacia el exterior. Los contenedores de transbordo también han aumentado un 131%. 

"Excelentes" registros

En concreto, el enclave portuario presidido por Sixte Cambra ha cualificado de "excelente" los registros del primer trimestre que han crecido principalmente gracias al buen comportamiento de tres segmentos: carga contenizada, los líquidos a granel y carga rodada. En cuanto a los líquidos a granel, el Port ha gestionado 3,5 millones de toneladas hasta marzo, lo que supone un 23,4% más, mientras que los sólidos a granel se han situado en 897.599 toneladas, un 6,5% menos por la caída de un 40% de las exportaciones de cemento. 

Respecto a la carga rodada, se han canalizado 90.465 unidades de transporte intermodal (UTI, que equivale a un camión, plataforma o remolque), lo que incluye el cabotaje con las islas, Balears y Canarias, y los servicios regulares de carga y pasaje que conectan la capital catalana con destinos de Italia y el norte de África. En ambos casos, el volumen de mercancías transportado ha crecido un 11%, hasta los 55.204 UTI en cuanto al cabotaje insular, y hasta los 35.261 UTI en las autopistas del mar.

Por último, el tráfico de vehículos, que se ha situado en 204.274 unidades, ha retrocedido un 2% por la bajada del tráfico de cabotaje con las islas (-6%) y en menor medida las importaciones (-4%) y las exportaciones (-1%), mientras que el tráfico de vehículos que se descargan en el Port de Barcelona para volver a embarcar hacia su destino final ha crecido un 4%.