El Govern y los agentes sociales y económicos han firmado este lunes el Acuerdo Nacional de Bases para la Reactivación Económica con Protección Social de Catalunya, una herramienta que tiene como objetivo marcar la hoja de ruta para hacer frente a la crisis derivada del coronavirus. Un acuerdo que es, según ha anunciado el presidente de la Generalitat Quim Torra, un "compromiso histórico de país para no dejar atrás a nadie" en la recuperación de la crisis y que se centra en "el diálogo y el consenso con los agentes sociales".

En el acto, que se ha celebrado en el Palau de la Generalitat, han participado al presidente de Catalunya, Quim Torra; el vicepresidente y conseller de Economía y Hacienda, Pere Aragonès; la consellera de Empresa y Conocimiento, Àngels Chacón: el conseller de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Chakir el Homrani; el presidente de Pimec, Josep González; el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre; y los secretarios generales de CCOO de Catalunya, Javier Pacheco, y de UGT de Catalunya, Camil Ros.

Políticas expansivas

El texto apunta los puntos clave para salir de la crisis y, como a punto importante, la Generalitat se compromete a hacer políticas públicas expansivas, algo que tanto Torra como Aragonès han reivindicado durante la presentación del acuerdo. "Tenemos que poder llevar a cabo la inversión pública mayor de la historia de Catalunya", ha aseverado al vicepresidente.

 

El texto señala como ejes estratégicos "la economía para la vida", la digitalización, la transición ecológica y la sociedad del conocimiento y prevé priorizar inversión pública en sectores como la sanidad, las infraestructuras, la investigación, el medio ambiente, la educación o la industria.

En palabras del conseller Homrani, se trata "de un acuerdo que deja claro que el Govern tiene que invertir en políticas expansivas, y que sitúa de forma clara la voluntad conjunta de erradicación del fraude laboral y la vulneración de derechos, así como el objetivo de mejorar el bienestar social".

La consellera Chacón ha querido recordar que "ahora también es la hora del tejido productivo", que también tiene cabida en este acuerdo y que hay que acompañar empresas y trabajadores a superar la crisis pero también a adaptarse, a crear el tejido de mañana". En este sentido ha reclamado una vez más el compromiso con el Pacto Nacional para la Industria (PNI), asegurando que "hace falta un compromiso total para que la industria salga adelante y comprometérsenos con el pacto mediante la concertación con los agentes sociales y las administraciones".

El documento también emplaza las partes a establecer "criterios de equidad de género y demográficos que garanticen la igualdad de oportunidades para todo el mundo", impulsar una ley de las personas mayores y promover la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, entre otras medidas.

La receta

Todos los presentes a la firma han celebrado la voluntad de concertación y diálogo entre los sindicatos, las patronales y el Govern, aseverando que "es muy difícil ponernos, todos de acuerdo con el tiempo récord con que lo hemos hecho", y han aseverado que "la concertación y el diálogo son la receta para tirar adelante".

Por su parte, el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, ha celebrado que los actores implicados hayan asumido el compromiso "de dar la máxima seguridad a todos los aspectos relacionados con el ámbito del trabajo" y que se hayan puesto encima de la mesa "todos los instrumentos que van en la dirección de salvaguardar puestos de trabajo", crear nuevos y potenciar la reindustrialización de Catalunya. Por parte de Pimec, Josep González ha dicho que con este acuerdo el Govern y los agentes sociales y económicos han intentado "que nadie se quede atrás" y ha advertido que la reconstrucción "no se hace en dos días" y que esta estará acondicionada a la evolución de la pandemia, una pandemia que, si continúa, "será necesario arbitrar medidas que ayuden a aguantar nuestro tejido empresarial".

Pacheco ha sido el más crítico con el acuerdo, asegurando que "es muy positivo pero va tarde, se tendría que haber hecho en marzo", y además que la situación política y económica del país hace necesario "incrementar la exigencia mutua", de manera que esperan que "todo el mundo, pero sobre todo el Govern, esté a la altura".

Finalmente, Camil Ros ha insistido que se trata de un acuerdo de base y que no es el final de la negociación sino su inicio" y ha alertado de que, si no se estuviera viviendo la crisis sanitaria actual, su organización tendría "dudas sobre si firmarlo o no".

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