El Gobierno ha descartado congelar el salario mínimo actual y ha abierto, pues, la puerta a subirlo durante el 2021 sin el aval de la patronal, que se ha mostrado partidaria de la congelación o "incluso de bajarlo", según ha explicado el secretario de Estado de Ocupación, Joaquín Pérez Rey, en una rueda de prensa después de la reunión de la mesa de diálogo social para tratar el incremento del sueldo base en el Estado. Por su parte, UGT ha pedido que el SMI suba un 5% hasta los 1.000 euros.

Pérez Rey ha explicado que la falta de apoyo unánime a la mesa de diálogo social "no puede impedir que el Gobierno tenga que seguir cumpliendo con las iniciativas" y ha dejado claro que "un escenario de congelación o de bajada" del sueldo base que ahora es de 950 euros es "absolutamente descartable".

Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social. / EFE

El secretario de Estado de Ocupación ha añadido que el ministerio está abierto a explorar "diferentes soluciones" que también serían "fruto del diálogo social". En este sentido, el ejecutivo volverá a reunirse con las partes lunes que viene y espera que la patronal reconsidere su posición.

Valoraciones de la propuesta

El número dos del ministerio de Trabajo ha reiterado que no incrementar el SMI sería un "error" y porque "es una política de éxito destinada a reducir la pobreza salarial" y ha recordado que solamente se ha congelado en dos ocasiones, el 2012 y el 2014, y, por lo tanto, no subirlo ahora sería "una anomalía". El Gobierno no ha querido dar un dato concreto de la subida que propone, pero ha dicho que se está teniendo en cuenta que el incremento de la inflación se calcula en un 0,9% y el de la productividad entre un 1,5% y un 2,5%.

Los sindicatos han celebrado que el ministerio de Trabajo no tenga intención de congelar en salario mínimo, ya que, en caso contrario, las organizaciones sindicales tendrían que romper las negociaciones. A la salida del encuentro, han explicado que su propuesta ha sido que el sueldo mínimo que se puede cobrar al Estado suba un 5% hasta los 1.000 euros y han asegurado que no aceptarán que el aumento sea del 0,9%, la misma cantidad que el sueldo de los funcionarios.

Por su parte, la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha instado este martes a la "prudencia" ante la subida del SMI. Según la ministra, esta medida tendría que tener "muy presente las circunstancias" económicas actuales, aunque la propuesta se estudiará en el diálogo social con sindicatos y empresarios.

Foto principal: Gonzalo Pino, representante del UGT, y Carlos Gutiérrez, representando de Comisiones Obreras, a la rueda de prensa de este martes. / EFE