El tiempo, caprichoso como siempre en el fútbol, ha terminado dando la razón a Xavi Hernández. Marc Casadó, que durante meses fue presentado como una solución interna para el centro del campo del Barça, vuelve a quedar señalado. Y es que la apuesta inicial de Hansi Flick por el canterano se ha ido diluyendo hasta casi desaparecer de los partidos, para hundirse en el banquillos. La realidad es tozuda: hoy Casadó ya no cuenta y su futuro en el Camp Nou está más fuera que dentro.
Flick arrancó la temporada confiando en él. Le dio galones, minutos y responsabilidad como pivote titular en varios partidos importantes. El técnico alemán veía en Casadó un perfil disciplinado, táctico y fiable para sostener al equipo. Sin embargo, con el paso de las jornadas, esa confianza se ha evaporado.
De apuesta a descarte en cuestión de meses
Y es que la competencia interna ha sido letal. Eric García, reconvertido en mediocentro, ha terminado adelantándole por la derecha. Otros perfiles con más calidad, más ritmo y mayor capacidad para marcar diferencias han dejado en evidencia las limitaciones de Casadó. La sensación en el cuerpo técnico es clara: cumple, pero no sobresale. Y en el Barça, eso no basta.

Xavi ya lo vio antes. Durante su etapa en el banquillo azulgrana, el egarense nunca confió realmente en Casadó para ser una pieza importante del primer equipo. Lo utilizó de forma puntual, sin continuidad ni un rol definido. Muchos pensaron que era una manía personal o una falta de sensibilidad con la cantera. Hoy, con Flick tomando el mismo camino, el diagnóstico parece confirmado.
Flick pide una salida limpia en verano
Según fuentes del club, Hansi Flick ya ha trasladado a la dirección deportiva que lo mejor para todas las partes es una venta en el mercado de verano. No se trata de una cesión ni de una salida temporal. La idea es pasa por hacer caja y liberar espacio en una plantilla que necesita subir el nivel competitivo en el centro del campo.
Casadó, además, tiene mercado. Su perfil gusta en equipos de LaLiga y también fuera de España, donde valoran su orden táctico y su carácter competitivo. El Barça sabe que puede sacar un traspaso digno por un jugador formado en casa, lo que supondría beneficio limpio para unas arcas siempre necesitadas de oxígeno. Casadó no ha dado el salto que se esperaba. Ni con Xavi ni con Flick. Así pues, el Barça asume que el nivel no alcanza y que el camino debe separarse.