El Barça vuelve a tener en el radar a uno de los centrales jóvenes con mayor proyección de Países Bajos. Se trata de Ruud Nijstad, un joven defensa de 18 años del Twente, que ya ha reconocido públicamente que uno de sus grandes objetivos sería vestir de azulgrana y formar pareja con Pau Cubarsí. El neerlandés reúne además varias condiciones que gustan mucho en Barcelona, como lo son la juventud, una buena altura y espectacular salida de balón.
El nombre de Nijstad lleva tiempo circulando dentro del club y el precedente de Cubarsí pesa mucho. Fue Xavi Hernández quien abrió definitivamente la puerta al actual central del primer equipo cuando todavía era prácticamente un desconocido, y con Hansi Flick terminó consolidándose como una pieza intocable. Ahora la dirección deportiva busca un nuevo perfil joven capaz de recorrer un camino parecido y crecer junto al propio Cubarsí.
Nijstad ya ha elegido a Cubarsí
El propio Nijstad no ha escondido cuál sería su escenario ideal. Después de elogiar el nivel de Cubarsí, aseguró que jugar en el Barça y formar una pareja de centrales con él sería su “objetivo final”. No es una declaración menor, ya que el defensa sabe que el club azulgrana lo ha seguido y que incluso intentó incorporarlo durante el último mercado de verano.

El Barça llegó a realizar movimientos concretos por él. El Twente rechazó una primera propuesta cercana a los ocho millones de euros y tampoco aceptó la última ofensiva azulgrana antes del cierre del mercado. El club neerlandés considera a Nijstad una de sus grandes apuestas de futuro y no quiere perderlo fácilmente, especialmente después de que se haya asentado progresivamente en el primer equipo.
Flick puede repetir la fórmula de Cubarsí
El atractivo para Hansi Flick está en su perfil. Nijstad mide alrededor de 1,95 metros, tiene capacidad para iniciar desde atrás y todavía dispone de muchísimo margen de mejora. En un sistema que obliga a los centrales a defender muchos metros y asumir responsabilidad con balón, el neerlandés podría crecer sin necesidad de llegar inmediatamente como titular.
Eso es precisamente lo que convierte la operación en una apuesta de futuro. Xavi Hernández fue quien dio el primer gran impulso a Cubarsí, y Flick terminó de transformarlo en uno de los pilares del Barça. Con Nijstad, el club quiere repetir una fórmula parecida: detectar talento antes de que su precio se dispare, desarrollarlo dentro del modelo azulgrana y preparar una pareja de centrales que podría durar muchos años. El jugador ya ha dejado claro que quiere formar parte de ella.