Pau Cubarsí vive a toda velocidad dentro del terreno de juego, pero fuera busca precisamente lo contrario. El central del FC Barcelona, con solo 19 años, intenta mantener una vida sencilla pese a haberse convertido en uno de los grandes nombres del fútbol español. En casa tampoco hay estrellas: comparte vivienda con su hermana mayor, Irene, y las tareas se reparten.
Cubarsí explicó a Reuters que ambos tienen que ponerse de acuerdo para mantener la casa en orden. Y no siempre resulta sencillo. “Tenemos que repartirlo, aunque haya alguna que otra discusión”, reconoció el defensa. El futbolista admite que, como buenos hermanos, ninguno quiere hacer el trabajo del otro, aunque ambos terminan arrimando el hombro cuando hace falta.

Pau Cubarsí aprende a cocinar
El jugador también está aprendiendo a cocinar. Su día a día en Barcelona queda así bastante lejos de la imagen que suele acompañar a las grandes estrellas. Cubarsí no tiene tatuajes ni intención de hacérselos. Tampoco juega a la PlayStation. Cuando está con familiares o amigos, además, intenta guardar el teléfono móvil y disfrutar de la compañía.
Parte de esa forma de entender la vida procede de sus orígenes. Cubarsí creció en Estanyol, un pequeño pueblo de Girona, dentro de una familia vinculada a la carpintería. Ahora vive cerca de la ciudad deportiva del Barça por comodidad, pero Barcelona todavía no ha conseguido apartarlo de sus raíces. “Siempre que puedo, voy al pueblo”, explicó.
Allí encuentra precisamente lo que busca cuando desaparecen los entrenamientos, los partidos y la presión. El defensa disfruta de la naturaleza, la tranquilidad y los pequeños placeres. Cubarsí reconoce que le gusta simplemente “estar en paz y saborearlo”. Una filosofía sencilla para un jugador cuya carrera deportiva avanza, precisamente, a pasos agigantados.

Sin dejar de lado los estudios
El fútbol tampoco ocupa absolutamente todo su futuro. Cubarsí quiere estudiar Administración de Empresas y actualmente dedica parte de su tiempo libre a mejorar su inglés. El jugador considera importante seguir creciendo como persona. Para él, la vida no puede reducirse únicamente al balón, por mucho que actualmente su profesión marque buena parte de su rutina.
Sobre el césped, en cambio, las ambiciones son enormes. Cubarsí tiene como referentes a Carles Puyol y Gerard Piqué y quiere conquistar grandes títulos con el Barça y España. También reclama mayor reconocimiento para los defensas en los premios individuales. Pero cuando vuelve a casa, todo cambia. Allí sigue siendo el hermano que tiene que cocinar, ayudar y discutir alguna vez por las tareas. “Me gusta que la gente me vea como una persona normal que hace cosas sencillas”, resume.