Pasan los meses, pero hay heridas que no se acaban de curar aunque los protagonistas quieran hacer ver que han pasado página. Xabi Alonso, que salió del Real Madrid por la puerta de atrás, ahora es entrenador del Chelsea y tiene nuevos retos. Aun así, su fugaz etapa en la casa blanca no salió como esperaba y ahora aparecen los primeros comentarios críticos y que confirman que no lo pasó nada bien siendo entrenador del club madridista.
Xabi Alonso apunta a los culpables de su fracaso
"Por suerte, no tengo muchas cicatrices en mi carrera", empieza diciendo Xabi Alonso para intentar sacudirse la polémica después de ser preguntado por el Real Madrid. Pero al mismo también ha acabado reconociendo que "de acuerdo, tengo una cicatriz, pero se cura". "Ahora que está curada, estoy muy motivado y decidido a disfrutar de esta nueva etapa (en el Chelsea) como lo hice cuando empecé en Madrid", ha añadido el entrenador vasco.
"Mirando atrás, me quedo con lo positivo y con aquello que no funcionó", ha dicho sin querer mojarse e intentando ser lo máximo transparente posible. Pero también ha afirmado que "he sido muy autocrítico, pensando en qué podría haber hecho mejor porque las cosas no salieron como esperaba". Un Xabi Alonso que también explica que "uno aprende de la decepción de las cosas que no salieron y mira de pensar que las cosas mejorarán", siendo una clara referencia a este proyecto fallido en el Real Madrid.
Pero lo que queda más claro es que hay pequeñas heridas que parece que no se curarán nunca: "Hay muchas experiencias, la adaptación que tuve que hacer, algunas cosas que funcionaron y otras que no, tanto en cuanto al juego como a la gestión de personas. Es una mezcla de todo". Así pues, sin decir nombres, ha querido señalar que hubo varios responsables de su fracaso en el Real Madrid.
Xabi Alonso no tuvo tiempo para nada en el Real Madrid
Lo que queda más claro después de ver cómo ha pasado el tiempo y cómo acabó la temporada pasada es que su sucesor, Álvaro Arbeloa, lo acabó haciendo peor que él. El problema de egos y la falta de unidad dentro del madridismo genera muchos quebraderos de cabeza. Y si, además, tampoco se ganan títulos, es el cóctel perfecto para cargarse a entrenadores que prometen mucho.
Xabi Alonso llegó al Real Madrid cuando todo el mundo esperaba que sería el gran salvador, ya que había conseguido una gran hazaña con el Bayer Leverkusen. Sin embargo, sus métodos no fueron compartidos por el vestuario merengue y se quedó solo al frente de un equipo que ni él dirigía el timón. Los futbolistas mandaban más de lo que él hubiera querido y esto lo acabó sentenciando antes de tiempo. Xabi Alonso es un entrenador de primer nivel que necesitaba más tiempo para implantar sus ideas.
