La eliminación del Real Madrid en Múnich también dejó una imagen poco habitual entre dos de sus grandes nombres. Vinícius, que no marcó en ninguno de los dos partidos de la eliminatoria, acabó señalado tanto por su rendimiento como por un encontronazo con Bellingham en pleno partido. El brasileño volvió a intentar desequilibrar a campo abierto, pero tuvo poca continuidad y apareció menos de lo que necesita el Real Madrid en una noche así. Aunque asistió a Mbappé en el 2-3, su actuación quedó marcada por una acción muy concreta que retrató la tensión con la que el conjunto blanco jugó los últimos minutos en el Allianz Arena.
Una trifulca en plena eliminatoria
La jugada llegó en el minuto 82, con el 2-3 en el marcador y la eliminatoria completamente igualada. Upamecano falló en el control y Vinícius tuvo una opción clara para encarar a Neuer. El brasileño arrancó con ventaja, pero se fue abriendo demasiado y no vio la llegada de Bellingham, que entraba solo por el medio y pedía el pase. El inglés lo reclamó enseguida, con los brazos en alto y con gestos claros de desaprobación, convencido de que la jugada pedía la cesión. Vinícius, sin embargo, decidió terminarla él mismo y la acción se perdió sin remate. Fue una decisión mal resuelta en un momento crítico, y la reacción del centrocampista inglés no tardó en llegar.
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— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
Las cámaras captaron perfectamente el intercambio entre ambos. Después de la jugada, Bellingham recriminó a Vinícius que no le hubiera pasado el balón y el brasileño se giró visiblemente molesto. Primero le soltó un “¿Qué quieres? ¿Qué quieres?”, y acto seguido subió aún más el tono con un “Calla la boca”. La escena evidenció el nerviosismo que había sobre el césped en un partido al límite. No era solo una discusión entre compañeros, sino la muestra de un equipo que empezaba a descomponerse cuando más se jugaba. De hecho, los datos del partido también refuerzan esta mala conexión: Bellingham sí que buscó a Vinícius varias veces, pero el brasileño no conectó ni un solo pase con el inglés durante el duelo.
Un final entre nervios y hundimiento
Aquella acción acabó siendo casi un aviso del desenlace que se acercaba. Solo cuatro minutos más tarde, Camavinga vio la segunda amarilla por intentar retrasar una acción del Bayern y dejó al Madrid con diez en el tramo decisivo. A partir de ahí, el equipo blanco perdió definitivamente el control del partido. Luis Díaz marcó el 3-3 en el minuto 89 y, ya en el descuento, Olise firmó el 4-3 definitivo que certificaba la eliminación. La discusión entre Vinícius y Bellingham quedó en segundo plano con el pitido final, cuando ambos se unieron a las protestas contra el árbitro Slavko Vincic.