El Barça empieza a mover piezas de cara al próximo mercado de verano y en el vestuario ya se perciben señales claras de que se avecinan cambios importantes en la defensa. No hay anuncios oficiales ni los va a haber por ahora, pero las sensaciones dentro del equipo apuntan a que algunas operaciones están mucho más avanzadas de lo que parece desde fuera.

Y es que cuando ciertos nombres encajan demasiado bien, las sospechas empiezan a convertirse en certezas dentro del propio grupo. Y es ahí donde los nombres de Araujo y Bastoni se comienzan a entrelazar de verdad y con mucho sentido.

La salida de Araujo, cada vez más cerca de concretarse

En el vestuario blaugrana hay una lectura compartida sobre la posible llegada de Alessandro Bastoni. Y es que solo se entiende si antes se cierra una salida importante en la zaga blaugrana. De modo que todas las miradas apuntan directamente a Ronald Araujo.

Bastoni EuropaPress
Bastoni EuropaPress

Desde Inglaterra aseguran que el Liverpool está muy interesado en el central uruguayo y que ya habría puesto sobre la mesa una oferta superior a los 30 millones de euros. Una cifra que, sin ser desorbitada, el Barça empieza a ver con buenos ojos. El motivo es que el club quiere evitar que el valor del jugador siga cayendo si no se consolida como pieza indiscutible, especialmente después de unas temporadas llenas de dudas y con un rendimiento algo deficiente.

Bastoni, la pieza que mejor encajaría con Cubarsí

La posible salida de Araujo refuerza otra idea que gana fuerza internamente como que Bastoni podría estar ya atado. Su perfil encaja mejor con lo que busca Hansi Flick para acompañar a Pau Cubarsí en el eje de la defensa. El central italiano destaca por su salida de balón, su capacidad para jugar en el perfil izquierdo y su excelente lectura táctica, características que el cuerpo técnico considera clave para el nuevo proyecto y que no acaban de encontrar en un Araujo que está hecho para jugar en Inglaterra, donde el físico y esa capacidad para ir al corte son aspectos muy valorados.

En el vestuario no hay ninguna confirmación, pero sí hay una sensación creciente de que todo está conectado. Porque cuando las piezas empiezan a moverse al mismo tiempo, rara vez es casualidad. Y en este caso, todo apunta a que el Barça ya ha tomado una decisión clara para redefinir su defensa de cara a la próxima temporada.