El vestuario del Barça coincide: se desligan de Lamine Yamal por Raphinha

El vestuario del Barça empieza a tener un candidato muy claro para el próximo Balón de Oro de 2027: Raphinha. La última exhibición del brasileño en Sevilla, con otro hat-trick, ha reforzado una sensación que ya existía dentro del grupo. Si hay que apoyar a un compañero para el premio individual más importante, muchos futbolistas se inclinan ahora por el capitán antes que por Lamine Yamal.

No se trata de un problema personal con Lamine ni de una ruptura dentro del vestuario. El joven sigue siendo una de las grandes estrellas del equipo y todos reconocen su impacto. Sin embargo, Raphinha ha conseguido algo diferente al convertirse en un líder querido prácticamente por todos, tanto por su rendimiento como por la forma en la que trabaja y protege al grupo.

Raphinha se ha ganado al vestuario desde el esfuerzo

La plantilla valora especialmente que el brasileño sea el primero en presionar, ayudar y asumir responsabilidades cuando las cosas se complican. No necesita que el partido pase siempre por él para sentirse importante. Esa actitud, sumada a sus goles y asistencias, ha terminado generando una identificación enorme dentro del grupo.

Raphinha gol sevilla barça
Raphinha gol sevilla barça

El hat-trick en Sevilla vuelve a ponerlo en el centro de todas las miradas. Raphinha está decidiendo partidos de máximo nivel y, además, lo hace manteniendo una regularidad que pocos esperaban cuando empezó la temporada. Para sus compañeros, su candidatura ya no puede considerarse secundaria.

Lamine sigue siendo la estrella, pero el apoyo es diferente

Lamine Yamal continúa teniendo argumentos suficientes para aspirar al premio. Su talento, edad y capacidad para decidir encuentros lo convierten en una candidatura espectacular. Pero dentro del vestuario empiezan a pensar que el reconocimiento debería ir esta vez hacia quien está ejerciendo de líder total del equipo. También influye la personalidad. Raphinha tiene una relación muy cercana con prácticamente todos, acepta sacrificarse en distintas posiciones y ha asumido el brazalete con naturalidad. Flick también lo considera un ejemplo de lo que exige a sus jugadores.

Por eso la campaña interna empieza a moverse. El Barça puede seguir promocionando a Lamine como gran imagen de futuro, pero entre los futbolistas existe cada vez más respaldo a Raphinha. La última noche en Sevilla terminó de reforzar esa corriente. Otro hat-trick, otra exhibición y otra actuación de capitán. Lamine sigue siendo el talento generacional, pero si el vestuario tuviera que votar hoy, Raphinha tendría muchos más apoyos de los que cualquiera habría imaginado hace unos meses.