El Athletic ha visitado el Carlos Tartiere para jugar contra el Real Oviedo, partido que han ganado 1-2, con dos bajas destacadas: Nico Williams y Dani Vivian. El central continúa fuera por una lesión muscular, pero el caso que ha marcado la previa ha sido el del extremo, que arrastra molestias y ha vuelto a quedarse sin entrar en la lista. En la previa del partido, Ernesto Valverde no ha escondido la inquietud y ha lanzado un mensaje contundente a los micrófonos de Movistar: “Nico tiene problemas y no está al 100%. Así no podemos seguir”. Una frase que retrata la preocupación creciente en Bilbao, porque la situación se está alargando e impide que el jugador encadene continuidad semana tras semana.
El pubis no da tregua a Nico
La pubalgia es el gran obstáculo. Nico lleva meses conviviendo con esta molestia, con diferentes picos de incidencia, y su rendimiento se ha resentido. En un futbolista que vive de la explosividad y del cambio de ritmo, cualquier limitación en la zona del pubis y el aductor le resta capacidad de desequilibrio. Valverde, de hecho, ha sido tajante a la hora de explicar la decisión de dejarlo fuera. Si no está plenamente recuperado, el riesgo de forzarlo es demasiado alto. El técnico espera que los próximos días ayuden a recuperarlo, pero el mensaje es claro: el Athletic necesita una solución porque el problema no se puede convertir en rutina.

Unos números por debajo de lo esperado
Los datos también dibujan una temporada decepcionante. Nico ha sumado poco más de 1.700 minutos en 26 partidos y sus números han sido modestos: cuatro goles y cuatro asistencias. Un balance corto para un jugador llamado a ser diferencial y que, además, protagonizó uno de los culebrones del mercado. Nico había sonado con fuerza para el Barça durante dos veranos, pero el año pasado acabó renovando hasta 2035, una operación que exigió un esfuerzo económico importante al Athletic para retenerlo. Sin aquella incorporación, el club blaugrana acabó apostando por Rashford, mientras en San Mamés confiaban en que Nico diera el salto definitivo.
Ahora, pero, el foco es estrictamente médico y deportivo. El Athletic y el jugador han consultado a diversos especialistas y el club mantiene sobre la mesa diferentes escenarios para intentar reconducir el curso. El director de fútbol, Mikel González, ya explicó que el plan exige alternar tratamiento y competición y, si no hay mejora, valorar un parón de semanas para fortalecer la zona afectada. Valverde, mientras tanto, ve cómo se le agota el margen. El técnico necesita al mejor Nico, pero también sabe que sin un 100% físico no hay continuidad posible. Y, de momento, la realidad es la que él mismo ha resumido en una frase que enciende las alarmas y obliga a tomar decisiones.