José Mourinho ya es historia del Fenerbahçe. La eliminación del equipo turco en la fase previa de la Champions League ante el Benfica ha pasado factura y el portugués ha sido despedido de manera fulminante. Así lo ha anunciado el club este viernes mediante un escueto comunicado.
"Hemos despedido a José Mourinho, quien ha sido el entrenador de nuestro Equipo Profesional de Fútbol desde la temporada 2024-2025. Le agradecemos su esfuerzo por nuestro equipo y le deseamos éxito en su carrera", ha publicado el Fenerbahçe en sus redes sociales.
Mourinho llegó al Fenerbahçe el pasado verano con el objetivo de devolver al equipo a la máxima competición europea. Un año más tarde, los múltiples desacuerdos con la directiva, así como los malos resultados del equipo desde su llegada, han precipitado una decisión tan abrupta como inesperada.
Fin a la etapa de Mourinho en Turquía: nueva mancha negra en el historial del portugués
Desde el primer día, la relación entre José Mourinho y los dirigentes del club ha sido bastante tensa. Sin ir más lejos, en la previa del partido contra el Benfica, Mourinho arremetió contra ellos por la falta de fichajes: "No creo que se haya hecho ningún esfuerzo extra para los fichajes. Si la Champions fuera el objetivo principal de nuestro club, creo que algo habría ocurrido con los nuevos fichajes para los partidos ante Feyenoord o Benfica".
Como era de esperar, las declaraciones del técnico portugués no sentaron nada bien en el club, ni tampoco entre los aficionados, los cuales han reclamado su cabeza en los últimos días tras el nuevo fracaso europeo del equipo. El Fenerbahçe se volvió a quedar fuera de la Champions League tras perder contra el Benfica en un partido en el que, además, el equipo turco ni siquiera llegó a tirar a puerta. La derrota en Portugal ha sido la gota que ha colmado el vaso y ha acabado con la paciencia de la directiva. Este viernes, el bombazo se ha confirmado.
Con este despido, Mourinho ha recibido una indemnización millonaria (la cifra podría rondar los 15 millones de euros, según MARCA), pero también suma una nueva mancha negra en su histórico historial como entrenador. Y es que han pasado ya casi 2.000 días desde la última vez que el portugués dirigió un partido de Champions League. Fue con el Tottenham, el pasado 10 de marzo de 2020.