Thibaut Courtois ha trasladado un mensaje claro al cuerpo técnico del Real Madrid después de la dura derrota a manos del Getafe. El portero belga considera que la presencia de Trent Alexander-Arnold en el once del equipo está generando más problemas que soluciones y ha pedido a Álvaro Arbeloa que revise su apuesta por el lateral inglés porque no es un jugador que sume al conjunto.

En el vestuario existe preocupación por el rendimiento defensivo en el costado derecho. Courtois, como guardián del área, es quien más sufre las consecuencias de los desajustes defensivos en la banda de Arnold. El diagnóstico es que el equipo concede demasiado por ese sector y el impacto ofensivo del inglés no compensa el riesgo que se asume atrás cada vez que juega.

Courtois no ve un jugador importante en el inglés

La crítica no gira solo en torno a la defensa. En el Real Madrid esperaban que Alexander-Arnold aportara profundidad, centros y capacidad para generar ventajas desde la banda. Nadie le pedía ser bueno en defensa, pero sí ser diferencial en fase ofensiva. Sin embargo, su influencia en ataque está siendo menor de la prevista.

Trent Alexander Arnold Real Madrid / Foto: EFE
Trent Alexander Arnold Real Madrid / Foto: EFE

Courtois entiende que, si un lateral asume riesgos defensivos, como mínimo, debe marcar las diferencias claras en campo rival. En este caso, considera que no se está produciendo ese equilibrio. El resultado es un equipo más vulnerable en defensa sin una mejora sustancial en producción ofensiva. Algo absolutamente inaceptable. El malestar no es personal, sino deportivo. El portero belga entiende que con Trent, el equipo se va a expioner más, pero al menos debería producir mucho más desde esa banda derecha.

Arbeloa, ante una decisión delicada

Álvaro Arbeloa debe valorar ahora si mantiene la confianza en el lateral inglés o si introduce cambios en la de cara a cambiar las cosas e alguna forma que beneficie al equipo. La posición de Courtois pesa en el vestuario y su opinión no pasa desapercibida. El debate es estrictamente futbolístico: minimizar riesgos, reforzar la estructura defensiva y encontrar soluciones que equilibren al equipo. En un Real Madrid que aspira a competir por todo, cada pieza debe sumar.

Si la percepción interna se mantiene, no sería extraño que el técnico explore alternativas en el lateral derecho o devuelva la titularidad a Carvajal. Porque cuando el portero titular considera que un compañero resta más de lo que aporta, la señal dentro del vestuario es inequívoca.