Eduardo Camavinga ha pasado en pocas semanas de estar señalado como una salida probable a volver a entrar con fuerza en los planes de José Mourinho. El francés afrontó la pretemporada con dudas sobre su continuidad, pero su insistencia por quedarse y competir ha cambiado el escenario. Ahora el técnico cree que todavía puede recuperar al centrocampista que maravilló por energía, conducción y capacidad para romper líneas.
Mourinho no lo considera intocable, pero sí ve margen para recuperarlo. Camavinga necesita reducir pérdidas, mejorar la concentración y tener un papel más disciplinado. En los últimos amistosos ha aparecido en el doble pivote y ha recibido minutos suficientes para demostrar que puede adaptarse. Si consigue estabilizar su rendimiento, su salida dejará de ser una prioridad y podría pelear por algo mucho mayor.
Camavinga vuelve a tener una oportunidad real
El cambio parte de una idea sencilla, ya que Mourinho cree que el problema nunca fue la falta de talento. El francés tiene potencia, capacidad para abarcar campo y una conducción que pocos centrocampistas ofrecen. Lo que le ha penalizado son los errores en zonas delicadas, la precipitación y una tendencia a abandonar su posición cuando el equipo necesita pausa. El entrenador quiere corregir precisamente esas debilidades.

La pretemporada está sirviendo como examen. Camavinga ha compartido centro del campo con Bernardo Silva y otros jugadores más organizadores, una combinación que puede liberarlo de responsabilidades que no le favorecen. Si juega acompañado de alguien que marque el ritmo, puede dedicarse a recuperar, conducir y aparecer en campo rival. Mourinho entiende que ahí puede volver a ser diferencial.
De transferible a posible titular
Hace apenas unas semanas, su nombre aparecía entre los jugadores que podían abandonar el Madrid si llegaba una buena oferta. El propio Camavinga, sin embargo, ha transmitido que quiere quedarse y ganarse a Mourinho. Esa voluntad ha pesado. El entrenador valora a los futbolistas que aceptan competir y responder en el campo antes que buscar una salida cómoda.
Todavía deberá demostrar regularidad cuando empiece la competición oficial. Tchouaméni, Valverde, Bernardo Silva y Bellingham elevan muchísimo la competencia, y cualquier error puede devolverlo al banquillo. Pero la puerta ya no está cerrada. Mourinho cree que puede transformarlo en un centrocampista más fiable sin eliminar las virtudes que lo hicieron especial. Si responde, Camavinga puede pasar de tener pie y medio fuera a comenzar partidos importantes durante la 26/27. Incluso la titularidad, que parecía imposible al inicio del verano, vuelve a estar sobre la mesa de nuevo si se lo gana sobre el verde.