El Real Madrid ya trabaja en la planificación de la próxima temporada con la idea de que el equipo necesita un pivote creador, capaz de organizar, dar pausa y mandar con balón en los pies. Y en ese análisis interno hay un nombre que empieza a aparecer en todas las quinielas como posible damnificado por una dcisión que lleva tiempo sonando en los despachos, el de Aurélien Tchouaméni.

El francés está rindiendo a buen nivel y cuenta con la confianza de todos, pero en el club son plenamente conscientes de que Tchouaméni es un mediocentro defensivo, potente en lo físico, pero no un futbolista creador, capaz de generar fútbol a través del balón. Y justo ese perfil es el que el Madrid considera ahora prioritario para tener un centro del campo capaz de jugar bien al fútbol.

El perfil que necesita el Madrid no encaja con Tchouaméni

En Chamartín llevan tiempo con problemas de equilibrio del equipo. Con Bellingham, Valverde y Camavinga, el Madrid tiene despliegue, llegada y músculo. Lo que falta es un futbolista que ordene, que piense el juego y que permita dominar los partidos desde la posesión, como lo hacía Toni Kroos.

Rodri Balón de Oro
Rodri Balón de Oro

Tchouaméni cumple en labores defensivas y en la recuperación, pero no es un organizador. No marca el ritmo ni asume la dirección del juego, y eso hace que su encaje sea cada vez más debatido en un Madrid que quiere evolucionar hacia un modelo de mayor control de balón sin sacrificar la intensidad. Por eso, desde hace tiempo, el club sondea el mercado en busca de un pivote de máximo nivel. Y ahí aparece un viejo sueño que nunca ha desaparecido de la agenda blanca.

Rodri, el gran sueño blanco y el riesgo para el francés

El Real Madrid siempre ha soñado con Rodri. El actual centrocampista del Manchester City es considerado internamente como el mejor pivote español de la última década cuando está a su máximo nivel. Su capacidad para hacerlo absolutamente todo lo convierten en el perfil perfecto para lo que busca el club. Es cierto que ahora mismo Rodri atraviesa un momento complicado y está lejos de su mejor versión, pero en el Bernabéu tienen claro que, si recupera su nivel habitual, no hay nadie como él en España. Y si se abre una mínima opción de ficharlo, el Madrid irá con todo.

En ese escenario, Tchouaméni sería el gran perjudicado. Su perfil quedaría duplicado o directamente relegado, y el club no vería con malos ojos una venta importante para financiar una operación de ese calibre. No hay una decisión tomada, pero el Real Madrid quiere un cerebro para su centro del campo. Y si ese fichaje llega, el futuro de Tchouaméni dejaría de estar claro.