Joan Laporta no quiere repetir en enero lo que ya ocurrió durante el último mercado con Aymeric Laporte. El central estaba dispuesto a vestir de azulgrana, el Barça valoró seriamente la operación y Pau Cubarsí veía con muy buenos ojos su llegada, pero todo se frenó cuando el club conoció las pretensiones económicas del Athletic Club, que no bajan de los 80 millones de euros. La negociación quedó aparcada, aunque no completamente olvidada.
Ahora la intención es diferente. Laporta quiere trabajar con tiempo y dejar la operación encaminada antes de que se abra el mercado de invierno. El presidente sabe que Hansi Flick sigue necesitando un central zurdo y que Laporte continúa siendo uno de los perfiles que mejor encajan por experiencia, salida de balón y capacidad para ocupar el perfil izquierdo sin obligar a otros defensores a adaptarse.
Cubarsí sigue viendo a Laporte como el socio ideal
Para Pau Cubarsí, la llegada de Laporte tendría un valor especial. El joven central necesita a su lado un futbolista que complemente sus características, aporte jerarquía y permita repartir mejor las responsabilidades defensivas. Laporte ofrece precisamente eso: experiencia, lectura táctica y una zurda natural que facilita muchísimo la salida desde atrás.
Flick también valora esa complementariedad. El técnico no quiere repetir perfiles demasiado similares alrededor de Cubarsí y considera que un central zurdo puede dar al equipo una estructura mucho más limpia, especialmente en partidos donde el rival presiona alto.
Enero es la nueva oportunidad para cerrar la operación
El gran obstáculo sigue siendo económico. El Barça no quiere asumir una cantidad desproporcionada y por eso Laporta está intentando negociar desde ahora una fórmula que rebaje las exigencias iniciales. La idea es evitar llegar a enero con prisas y volver a encontrarse con una operación imposible de encajar. Laporte, por su parte, ya había mostrado predisposición a vestir de azulgrana, algo que facilita mucho el trabajo. Si mantiene esa postura y el Athletic Club flexibiliza sus condiciones, el Barça volverá a intentarlo.
La operación recuerda al caso Julián Álvarez por una razón clara: el jugador quería venir, pero el coste terminó frenándolo. Esta vez Laporta quiere adelantarse. Su objetivo es llegar a enero con Laporte prácticamente atado y ofrecer a Cubarsí el compañero que lleva tiempo pidiendo para consolidar definitivamente la defensa.
