Gerard Martín ha pasado en pocos meses de ser una de las grandes sorpresas defensivas del Barça a convertirse en una de las preocupaciones de Hansi Flick. La pasada temporada llegó a rendir a un nivel altísimo, hasta el punto de competir en impacto con Pau Cubarsí durante algunos tramos. Este curso, sin embargo, su inicio ha sido mucho más flojo y el técnico alemán empieza a cuestionar seriamente su continuidad como titular.
El problema no está en sus condiciones, sino en la diferencia entre lo que mostró entonces y lo que está ofreciendo ahora. Flick necesita centrales agresivos, rápidos en la corrección y seguros cuando el equipo defiende muchos metros hacia delante. Gerard Martín está llegando tarde a algunas acciones, transmite menos contundencia y ya no ofrece la misma sensación de fiabilidad.
Flick ya no lo puede considerar intocable
La pasada temporada, Gerard se ganó el puesto por méritos propios. Su capacidad para anticipar, defender espacios grandes y simplificar con balón convenció al cuerpo técnico. Durante algunas semanas incluso llegó a parecer más sólido que Pau Cubarsí en determinados aspectos defensivos.

Ahora esa versión ha desaparecido. Cubarsí mantiene una jerarquía mucho más estable, mientras Gerard ha perdido terreno. Flick entiende que no puede sostener una pareja únicamente por lo que funcionó meses atrás y exige rendimiento inmediato.
Necesita recuperar el nivel de la pasada temporada
El margen todavía existe. El técnico no ha perdido completamente la confianza en él, pero sí espera una reacción rápida. Gerard debe volver a ganar duelos, corregir bien a la espalda y transmitir seguridad a Joan Garcia si quiere seguir acompañando a Cubarsí en el once del Barça. La competencia, además, aumenta. El Barça sigue atento al mercado y cualquier duda prolongada puede acelerar la búsqueda de otro central. Gerard sabe que ya no juega con la ventaja de ser una revelación, sino con la obligación de confirmar que aquel rendimiento no fue puntual.
Hansi Flick no quiere descartarlo, pero tampoco piensa regalarle la titularidad. El mensaje es claro, ya que el nivel actual no alcanza para ser indiscutible en el Barça. Gerard Martín tiene que recuperar cuanto antes aquella versión que lo llevó a situarse cerca de Cubarsí. Si lo consigue, volverá a ser una pieza importante. Si no, su puesto puede dejar de pertenecerle definitivamente.