El final de temporada suele dejar mensajes que van mucho más allá del resultado. Hay jugadores que aprovechan los últimos partidos para ganar espacio dentro del proyecto y otros que terminan el curso con sensaciones bastante más incómodas. En el Barça empieza a instalarse la idea de que uno de los nombres que parecía tener margen para crecer puede haber perdido terreno justo cuando más necesitaba convencer a Hansi Flick.
Roony Bardghji llegaba rodeado de expectativas por talento, juventud y capacidad para desequilibrar. Sin embargo, las últimas semanas han dejado señales que invitan a pensar que su situación está lejos de ser sencilla de cara a la próxima temporada.
El último partido dejó una imagen que no pasó desapercibida
Ante el Valencia, en el cierre del curso, Hansi Flick optó por dejar al futbolista en el banquillo durante un encuentro donde muchos esperaban verlo tener protagonismo. La decisión llama la atención porque llega en un momento donde el técnico ya tenía margen para probar cosas y empezar a enviar mensajes sobre la construcción de la plantilla de la 26/27.

Dentro del cuerpo técnico existe consenso en que Bardghji tiene condiciones más que válidas y potencial para crecer, pero también la sensación de que todavía le falta continuidad, ritmo competitivo y madurez para competir por minutos reales en un contexto tan exigente. A esa situación se suma otro golpe reciente como lo ha sido quedarse fuera de la convocatoria de Suecia para el Mundial.
Flick no cierra la puerta, pero el escenario se complica
Eso no significa necesariamente que el jugador esté fuera del proyecto ni que exista una decisión definitiva. Pero dentro del Barça cada vez pesa más una idea, porque el talento por sí solo ya no garantiza espacio. La competencia en posiciones ofensivas es muy alta y Flick quiere jugadores preparados para aportar desde el primer día. Si no llegan esos minutos, aparecen escenarios como una cesión, un rol más secundario o incluso escuchar propuestas si ayudan al crecimiento del futbolista.
El alemán sigue valorando el potencial de Bardghji y nadie dentro del club cuestiona que pueda tener recorrido importante. Pero el problema es otro. Y es que la sensación que empieza a instalarse es que, hoy por hoy, el nivel actual todavía no le coloca entre las prioridades deportivas del primer equipo para la próxima temporada. Y eso convierte este verano en un momento decisivo para su futuro.