Alberto Moleiro ha visto el Mundial con una sensación complicada de gestionar. El centrocampista esperaba tener un sitio en la lista de Luis de la Fuente, pero finalmente se quedó fuera. La decisión le dolió porque entiende que su rendimiento merecía mayor consideración y ahora empieza a pensar que necesita un salto importante para volver a entrar en los planes de España.
Ese salto podría llegar en 2027 y el destino que más le atrae es el Barça. Moleiro mantiene una relación cercana con Pedri, comparte generación y gusto por el buen trato de balón y considera que jugar a su lado en un contexto de máxima exigencia podría elevar su carrera. Sus agentes ya saben que, si aparece una oportunidad real, quiere que el club azulgrana sea una prioridad.
De la Fuente le obliga a dar un paso adelante
La realidad es que De la Fuente no le ha cerrado definitivamente la puerta. El seleccionador ha repetido que sus convocatorias dependerán del rendimiento, pero el mensaje para Moleiro es que quedarse fuera del Mundial significa que hoy existen otros futbolistas por delante. El canario necesita una temporada de impacto para obligar al técnico a reconsiderar su presenmcia en futuras listas, de cara a la Eurocopa.

Ahí aparece el Barça como escenario soñado. Moleiro puede actuar como interior, mediapunta o partir desde la banda izquierda, posiciones donde su capacidad para recibir entre líneas y combinar encajan con el modelo azulgrana. La presencia de Pedri facilitaría además su adaptación porque ambos entienden el juego de la misma manera y son amigos.
El Barça de 2027 aparece en el horizonte
La idea no pasa por forzar una salida, sino por preparar 2027 como el momento para dar un paso definitivo. Moleiro quiere llegar a esa ventana después de una temporada sobresaliente, con mayor valoración y argumentos suficientes para que el Barça lo considere una oportunidad. Su entorno entiende que permanecer en un segundo plano puede alejarlo todavía más de España.
El Mundial ha cambiado su perspectiva. Antes podía esperar a que llegara una convocatoria; ahora siente que debe provocar el cambio. Jugar con Pedri, competir por títulos y exponerse cada semana en el Barça sería una manera directa de recuperar visibilidad ante De la Fuente. Moleiro no quiere resignarse a ser un talento periférico. Si en 2027 aparece la oportunidad, pedirá a sus agentes que trabajen para vestir de azulgrana y demostrar que quedarse fuera del Mundial fue únicamente un paréntesis.