Una de las decisiones más controvertidas que Luis Enrique tomó antes de abandonar el banquillo de la selección española, después de la debacle en el Mundial de Qatar, fue colocar a Rodrigo Hernández en el eje de la retaguardia. Fue el central titular, junto a su compañero Aymeric Laporte, y aunque no rindió mal, quedó comprobado que no era donde se encontraba más cómodo. Y fue uno de los argumentos que aprovecharon para criticar al actual mánager del Paris Saint-Germain.
Pero lo cierto es que fue una decisión táctica con mucho sentido. Sergio Busquets era el capitán de ‘La Roja’ en ese momento, y un pilar indispensable gracias a su nivel y a su jerarquía, de modo que no se podían permitir el lujo de prescindir de él. Ni tampoco, del nuevo fichaje del Barça, quien curiosamente ha heredado el brazalete de la selección. Y es que el futbolista madrileño ya era uno de los mejores del planeta, y el motor del Manchester City.
De hecho, ese mismo año conquistó el triplete con el conjunto ‘skyblue’, anotando el gol en la final de la Champions League contra el Inter de Milán. ‘Lucho’ tuvo que encontrar la manera de encajar a ambos, y se decantó por utilizar al ‘16’ como central, donde creía que podía funcionar a la perfección, gracias a su envergadura, su físico, su inteligencia y su salida de balón. Un desafío que el ex del Villarreal o del Atlético de Madrid aceptó encantado.
Y como explicó en su presentación con el Barça, Rodri hizo todo lo posible para adaptarse de manera rápida y sencilla a esta nueva demarcación. Y se dedicó a estudiar videos para analizar a algunos de los mejores centrales de la historia, entre los cuales se encontraban Gerard Piqué y Carles Puyol. Repasó muchos partidos en los cuales ambos jugaron juntos, en especial, en el Mundial de Sudáfrica, donde fueron decisivos para ganar el trofeo, ya que tan solo encajaron tres goles en todo el torneo.
El experimento de Luis Enrique no salió como se podía imaginar, y en octavos de final contra Marruecos, la selección española fue eliminada en penaltis, ganando un solo partido, el primero de la fase de grupos. Pero al futbolista de 30 años le sirvió para aprender mucho.
Busquets, el referente de Rodri
Otra leyenda del Barça a la cual Rodri admira profundamente, como él mismo reconoció, es Busquets. Tuvo el placer de compartir vestuario con él en muchas ocasiones con ‘La Roja’, y poder aprender de uno de los mejores centrocampistas de todos los tiempos.
Quien le iba a decir que acabaría siguiendo sus pasos, y que unos años más tarde, acabaría aterrizando en el Spotify Camp Nou…
