Lamine Yamal está cuajando un inicio de temporada digno de una superestrella mundial. Con su gol en la derrota por 4-2 en el Parque de los Príncipes en la pasada jornada de la Champions League, el 10 del Barça llegaba a los dobles dígitos en goles y asistencias en lo que llevamos de temporada. Para reivindicar estas cifras, en esta campaña, los contendientes al Balón de Oro tienen las siguientes cifras: Michael Olise lleva siete participaciones de gol menos, Kylian Mbappé cinco y Harry Kane una. Así que de este modo, no sería precipitado afirmar que el extremo blaugrana es el jugador en mejor estado de forma del mundo.
Para continuar ensanchando sus números, Lamine tendrá este domingo un partido que no le será para nada fácil. Más allá del duelo contra el Real Madrid como entidad, el extremo lo tendrá personalmente contra Cucurella. De este modo, el de Rocafonda volverá a enfrentarse a su par, en un duelo que no le traerá grandes recuerdos.

Cucurella, una de sus pesadillas
Desde prácticamente su debut, Lamine ha sido un azote constante para los laterales a los que se ha tenido que enfrentar. La gran capacidad de gambetear junto con su velocidad hacen del 10 culer uno de los rivales más complicados que te podrás encontrar sobre el césped. Aun así, el blaugrana no es invencible y lo hemos visto a lo largo de estas últimas temporadas. Aunque su gran némesis conocido es Nuno Mendes, es bien sabido que no ha sido el único lateral en ponerle las cosas difíciles. En unas declaraciones de hace dos años, el blaugrana destacó a Ferland Mendy como uno de los rivales que más complicado se lo puso.
Precisamente, en el mismo equipo y en la misma posición se encuentra a día de hoy Marc Cucurella. El que en su momento fue una de las grandes promesas de la Masia acabó recalando en las filas del Real Madrid en este mismo mercado de fichajes. El lateral conoce bien a Lamine, ya que llevan compartiendo vestuario desde el 2023 con España y se encarga de tenerlo a raya en los entrenamientos con la selección española. Por lo que hace a los enfrentamientos directos, hasta la fecha solo se han cruzado una vez. Ese encuentro fue un 3-0 a favor del Chelsea en Stamford Bridge la temporada pasada. En ese partido, el lateral tuvo un papel notable frenando los ataques de un Lamine Yamal que no se pudo salir con la suya. Por lo tanto, la gran deuda pendiente del extremo será la de superar a su par en este Clásico. Por si no fuera poco, también jugará con un poco de presión extra. Después de su fichaje por el Real Madrid, Yamal, con su humor habitual, dijo sobre Cucurella lo siguiente: "El primer Clásico lo jugará de titular y en el segundo ya será suplente".

El gol como su principal tarea pendiente
La explosión meteórica del catalán desde que debutó hasta el día de hoy le hizo quemar etapas de una forma poco habitual. A causa de su juventud, ha tenido que enfrentarse durante toda su carrera en la élite contra rivales mucho más mayores y, en consecuencia, más experimentados y desarrollados. Esa diferencia ha hecho que probablemente no hayamos podido ver a un Lamine Yamal muy goleador. De todos modos, esta temporada parece que el de Rocafonda se ha desatado. Con solo nueve partidos jugados esta campaña, está a solo un gol de igualar sus registros de la 2024/25 y lleva ya la mitad de todos los que anotó la temporada pasada en liga.
Con este estado de forma, querrá tachar de su lista de objetivos el de seguir machacando al Madrid. Desde que se hizo con la titularidad a finales de la temporada 2024/25, Lamine ha ganado en cinco ocasiones a los blancos por apenas dos derrotas. Pese a que el Barça ganaba esos partidos, el extremo blaugrana nunca conseguía rematarlos con demasiados goles. De los nueve partidos en los que se han enfrentado, tan solo ha tenido la ocasión de anotar en tres de ellos. Para más inri, la temporada pasada ni siquiera consiguió marcarles un solo gol. Esta además será una de sus últimas oportunidades si quiere superar un récord emblemático para el Barça. Messi marcó su primer hat-trick como profesional contra el Madrid a la temprana edad de 19 años, un 10 de marzo de 2007. Aunque Lamine ya ha marcado su primer hat-trick, aún tiene la posibilidad de seguir batiendo al astro argentino. Esta vez, el reto será el de marcarle tres goles al Madrid antes de los 20 años.