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Karim Adeyemi ha llegado al Barça con un salario que no ha pasado desapercibido dentro de la plantilla. Según Capology, el alemán percibirá unos 12,5 millones de euros brutos fijos por temporada y puede alcanzar 15,6 millones con variables. La cifra lo sitúa entre los jugadores mejor pagados pese a comenzar el curso sin tener asegurada la titularidad.

La comparación genera recelo porque Adeyemi aterriza en su primer año con condiciones muy superiores a las de varios futbolistas consolidados. Capology estima para Eric García unos 10 millones brutos incluyendo bonus y también más de lo que gana una figura que espera renovar como Pau Cubarsí. Es decir, el nuevo extremo no cobra lo mismo que ellos: cobra bastante más, una diferencia que aumenta el debate sobre la jerarquía salarial elegida por el club.

Adeyemi entra directamente en una escala elevada

Flick fue uno de los grandes defensores de su incorporación y considera que su velocidad puede ofrecer algo distinto. Adeyemi puede atacar espacios, jugar en ambas bandas y amenazar cuando el Barça recupera. Sin embargo, Raphinha, Lamine Yamal y Anthony Gordon parten con una competencia enorme por los puestos ofensivos, por lo que su salario contrasta con un estatus deportivo todavía por conquistar.

Karim Adeyemi entrenament Barça

La situación resulta especialmente sensible por Cubarsí. Con 19 años, el central ya es una pieza fundamental, internacional absoluto y uno de los pilares sobre los que el Barça pretende construir su defensa. Según Capology, su compensación total estimada ronda los cinco millones brutos. Adeyemi podría superar esa cantidad por más de diez millones contando variables, pese a no haber demostrado todavía su rendimiento en el club.

El rendimiento deberá justificar la diferencia

Eric también aparece por debajo. Su renovación elevó su salario estimado hasta unos ocho millones fijos y diez con bonus, pero llega después de años en el Barça, una temporada útil y la confianza de Flick para actuar en varias posiciones. La diferencia muestra que el mercado obliga a pagar una prima considerable a determinados fichajes para convencerlos de cambiar de equipo.

El Barça acepta esa inversión porque cree que Adeyemi puede convertirse en titular y multiplicar su valor, pero el vestuario observará su rendimiento desde el inicio. Cobrar como una estrella sin tener esa jerarquía deportiva aumenta la exigencia. Si termina siendo decisivo, la apuesta quedará justificada. Si se convierte en suplente habitual, su contrato alimentará comparaciones con jugadores que llevan años respondiendo y cobran menos. Hansi Flick deberá gestionar los minutos y una escala salarial que condiciona cómo se interpreta cada decisión.