El Real Madrid ha recibido un aviso inesperado en plena negociación por Rodri Hernández. Aunque el club blanco continúa encabezando la carrera por el centrocampista del Manchester City, ya sabe que el jugador no cerraría la puerta al Barça si las conversaciones siguen bloqueadas. Esa posibilidad obliga a acelerar una operación que parecía controlada.
Rodri mantiene el Real Madrid como destino preferente, pero tampoco quiere quedarse atrapado por las diferencias económicas entre clubes. El City exige una cantidad superior a la que están dispuestos a pagar y el acuerdo no avanza. En ese escenario, el Barça ha preguntado por su situación y habría recibido señales de que escucharía una propuesta seria.
El Madrid todavía mantiene la ventaja
La prioridad del futbolista continúa siendo regresar a la capital y ponerse a las órdenes de José Mourinho. Sus agentes llevan semanas trabajando en esa dirección y el Madrid ya conoce tanto sus condiciones salariales como la postura del City. Sin embargo, la distancia entre la oferta prevista y la valoración inglesa impide cerrar el traspaso.

El Barça pretende aprovechar precisamente esa demora. La lesión de Frenkie de Jong ha aumentado la necesidad de incorporar un centrocampista capaz de dirigir al equipo, proteger la defensa y liberar a Pedri. Laporta considera que Rodri encajaría de inmediato y estaría dispuesto a realizar un esfuerzo extraordinario si el jugador confirma públicamente su predisposición.
Rodri daría luz verde al Barça
El visto bueno no significa que el Barça haya pasado a ser favorito. La situación económica azulgrana sigue siendo complicada y cualquier propuesta dependería de ventas, inscripciones y margen salarial. Además, el Real Madrid dispone de ventaja. Pero Rodri quiere resolver su futuro y no descartará una alternativa como lo es el Barça.
El aviso cambia la presión de la negociación. El Madrid ya no puede confiar únicamente en que el deseo del jugador mantenga alejados a todos los rivales. Si no acerca su oferta a las exigencias del City, el Barça intentará avanzar con una propuesta cercana a los 70 millones. Rodri daría el OK para escucharla y estudiar el proyecto de Flick, donde sería el pivote principal. Los blancos siguen delante, pero deberán convertir esa ventaja en un acuerdo antes de que Laporta encuentre una fórmula económica. La posibilidad de verlo de azulgrana obliga a acelerar contactos, mejorar condiciones y evitar que una operación considerada prioritaria termine convertida en el gran golpe del eterno rival. El desenlace depende de quién se atreva a acelerar primero.