El Real Madrid sigue peinando el mercado en busca de un central de garantías que marque una era. Y en esa lista de deseos aparece el nombre de Willian Pacho. El ecuatoriano, asentado ya como uno de los defensas más sólidos del panorama europeo, gusta mucho en Chamartín. Lo tiene todo para marcar una era y el perfil encaja a la perfección. El problema es que el PSG no está dispuesto ni a escuchar ofertas.
En el club blanco consideran que reforzar el eje de la defensa es una prioridad estratégica, pensando tanto en el presente como en el futuro. Pacho, con solo 24 años, cumple todos los requisitos que busca el Real Madrid para construir una zaga dominante durante años. De este modo, en los despachos se estudia muy seriamente una ofensiva económica de gran calibre.
Willian Pacho, un fijo absoluto para Luis Enrique
Sin embargo, la respuesta desde París ha sido contundente. El PSG no negocia. Ni por 120 millones de euros. El club francés considera a Willian Pacho una pieza estructural del proyecto de Luis Enrique, un futbolista intocable alrededor del cual se articula la defensa de presente y futuro del club.
Pacho es mucho más que un central fiable. Es el jugador que equilibra al equipo y permite asumir riesgos presionando muy alto. Su rendimiento, además, ha sido constante en los grandes escenarios, algo que en París valoran especialmente tras años de una defensa que se tambalea. A diferencia de otros clubes, el PSG no tiene urgencia alguna por vender. Y puede permitirse cerrar la puerta a ofertas descomunales.
El Real Madrid toma nota y mira otras opciones
En Chamartín asumen la situación. Pacho gusta muchísimo, pero cuando un club no quiere vender y además no necesita el dinero, la operación se vuelve prácticamente imposible. Por eso, aunque Pacho siga estando en la lista de centrales ideales, el Real Madrid ya empieza a activar alternativas más viables en el mercado europeo.
Eso sí, el mensaje que llega desde París es claro, porque Willian Pacho no se toca. Es el central de Luis Enrique, el eje del proyecto y un futbolista al que el PSG no piensa soltar bajo ningún concepto. Al menos, no mientras siga siendo uno de los pilares del equipo. Así pues, el Real Madrid deberá mirar hacia otro lado. Porque cuando el PSG dice no, es no. Incluso aunque sobre la mesa haya más de 120 millones de euros.