El anuncio de la semana pasada del Ministro de Deportes de Irán de que la selección de fútbol de su país no iba a participar en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá de este verano cayó como un jarro de agua fría en la FIFA. El máximo organismo del fútbol mundial lleva semanas negociando con Estados Unidos e Irán para lograr que el campeonato se desarrolle con la máxima normalidad posible, a pesar del conflicto armado que mantienen ambos países, con el añadido de Israel.
"La FIFA está en contacto regular con todas las federaciones miembro participantes, incluida la República Islámica de Irán, para discutir la planificación de la Copa Mundial de la FIFA 2026. La FIFA espera que todos los equipos participantes compitan según el calendario de partidos anunciado el 6 de diciembre de 2025”, ha anunciado la FIFA.
Irán no descarta participar en el Mundial, pero con una condición
Y es que el boicot de Irán generaría un problema enorme para la FIFA, más allá de quedar en evidencia su doble rasero, ya que mientras prohíbe la participación de Rusia en sus competiciones por la invasión de Ucrania, mira hacia otro lado en el caso de los Estados Unidos. Irán ha sido la mejor selección asiática en la fase de clasificación y ya tiene un grupo asignado, por lo que sustituirla sería prácticamente imposible, debido a que por medio hay una repesca.
Aun así, parece que el mensaje de Irán que ha causado su efecto deseado y ahora la federación de la República Islámica vuelve a plantear su participar en el torneo, aunque con una condición innegociable: no disputar ni un solo partido en territorio norteamericano. El sorteo dictaminó que Irán juegue sus partidos de la fase de grupos entre Los Ángeles y Seattle, por lo que la FIFA debería cambiar las sedes, a poder ser en México. Irán ha tomado esta decisión después de que Donald Trump les avisara públicamente que no podía garantizar la seguridad de la expedición iraní en el Mundial.
Un posible Estados Unidos - Irán en octavos de final
A pesar de la dificultad que supone cambiar la sede de los partidos de Irán, la FIFA ha tomado nota, ya que es mucho mejor esta solución que tener que sustituir a Irán en el Mundial. El problema, eso sí, puede ser de un tamaño gigantesco si a Irán y a Estados Unidos se les ocurre quedar segundas de sus respectivos grupos, un hecho muy probable teniendo en cuenta el nivel de sus rivales.
En este caso, ambas selecciones se enfrentarían en los octavos de final. Y si el hecho ya no fuera lo suficientemente morboso, además este partido se debería disputar en suelo norteamericano. Irán ya ha afirmado que no piensa llevar a su selección a Estados Unidos. ¿Aceptaría Estados Unidos enfrentarse a Irán, en su Mundial, en México o Canadá? La FIFA tiene un serio problema por delante.
