El mercado de fichajes del Barça empieza a moverse y todavía queda mucha temporada por delante. En este sentido, uno de los nombres que estaba sobre la mesa era el de Marcus Rashford. El delantero no lo está haciendo nada mal en su primera temporada en el Barça. Los número avalan que siga y en el vestuario no hay ninguna queja por el comportamiento del inglés. Sin embargo, no todo depende de lo que uno haga, por lo que Rashford sabe que puede no seguir en el Camp Nou, por muy bien que lo haga.
Y esta situación tiene un responsable claro. Se trata de Jan Virgili, cuya irrupción en Son Moix ha alterado los planes del club, donde ya se plantean una alternativa interesante a todos los niveles.
Virgili se gana su sitio desde Mallorca
Y es que el joven extremo de Vilassar está firmando una temporada muy sólida en el Mallorca, equipo al que llegó este curso y donde ha encontrado continuidad, minutos y protagonismo. De este modo, su rendimiento no ha pasado desapercibido en el Barça, que sigue muy de cerca su evolución. La sensación dentro del club es que Virgili está preparado para dar el salto y vestirse de blaugrana.

Además, hay un factor clave que facilita la operación, ya que el Barça puede recuperarlo por una cifra cercana a los 8 millones de euros. Una cantidad asumible que encaja perfectamente en la situación económica actual. De este modo, la apuesta por el canterano gana fuerza frente a otras alternativas mucho más costosas. Y eso cambia completamente el planteamiento inicial.
Rashford deja de ser necesario
A partir de ahí, la consecuencia es que, la llegada definitiva de Marcus Rashford pierde sentido si finalmente Virgili regresa para ocupar ese rol en la banda izquierda. El club entiende que no necesita tener dos suplentes. Por tanto, la opción de fichar al inglés quedaría prácticamente descartada. Además, la apuesta por talento propio refuerza la idea de construir un proyecto más sostenible, dando protagonismo a jugadores formados en casa o con margen de crecimiento.
Por otro lado, Hansi Flick no esperaba este giro de guión. El técnico alemán valora. mucho a Marcus Rashford, especialmente como suplente de Raphinha con galones para ser titular en una noche grande. Sin embargo, el rendimiento de Virgili ha cambiado las prioridades. De este modo, el Barça vuelve a mirar hacia dentro para tomar decisiones importantes. La operación Rashford se enfría. Porque cuando aparece una solución más económica, con proyección y que además está funcionando al máximo nivel, el club no duda. Y en este caso, el nombre que lo cambia todo es el de Jan Virgili.