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Hansi Flick ha pedido al Barça el fichaje de un central de jerarquía y Deco ya ha empezado a mover la operación. El club azulgrana quiere reforzar una posición que considera clave para competir en Europa y uno de los nombres que aparece sobre la mesa es Cristian Romero, el defensa del Tottenham que Diego Simeone lleva años intentando acercar al Atlético de Madrid.

La petición de Flick no es por caprcho. El técnico entiende que el Barça necesita un central más agresivo, dominante en el duelo y preparado para defender lejos de su portería. El equipo tiene calidad en la salida de balón, pero en los partidos grandes necesita más contundencia. Por eso Romero encaja tanto, ya que no es solo un defensa fino, sino un líder.

Romero entra en escena

Cristian Romero es uno de los centrales mejor valorados de la Premier League por su intensidad, carácter y capacidad para imponerse en el contacto. Su perfil siempre ha gustado a Simeone, que lo veía como una pieza ideal para reconstruir la defensa del Atlético. El problema es que el Barça también ha entendido ahora que ese tipo de jugador puede ser justo lo que necesita Flick.

Cristian Romero Tottenham Europa Press

Deco no trabaja solo con su nombre. Castello Lukeba también está en la lista como alternativa de futuro, más joven, zurdo y con margen de crecimiento. Pero Romero representa otra cosa por su experiencia, personalidad y un impacto consolidado en la élite. Flick quiere un central que no necesite demasiada adaptación para cambiar la jerarquía defensiva.

Simeone puede perder su viejo deseo

El Atlético observa la situación con incomodidad porque Romero era uno de esos fichajes que Simeone nunca dejó de tener en la cabeza. Si el Barça avanza de verdad, el club rojiblanco puede quedarse sin margen para reaccionar. El Tottenham no regalará al argentino, pero la voluntad del jugador y la fuerza del proyecto pueden ser decisivas.

Para el Barça, la operación sería un golpe de autoridad. Fichar a Romero significaría reforzar la defensa con un jugador hecho, competitivo y preparado para partidos de máxima exigencia. Flick lo ha pedido porque quiere menos fragilidad y más carácter atrás. Y Deco ya sabe que, si consigue cerrarlo, no solo habrá dado al técnico el central que necesita: también le habrá arrebatado a Simeone uno de sus deseos más repetidos.