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Hansi Flick esperaba que Xavi Espart pudiera convertirse en una pieza útil para el primer equipo, pero su evolución ha superado incluso las previsiones más optimistas. El técnico alemán ha hablado de él con comparaciones enormes, relacionándolo con Philipp Lahm y Joshua Kimmich por su capacidad para actuar como lateral derecho y centrocampista. En el Barça ya sabían que era bueno; ahora empiezan a pensar que puede ser mucho más.

Uno de los jugadores que puede verse afectado es Gavi. Espart no tiene su misma intensidad ni su agresividad, pero ofrece algo que Flick valora muchísimo: control posicional, salida limpia y capacidad para aparecer por dentro sin desordenar al equipo. Si el canterano consolida ese perfil híbrido, puede ocupar minutos que hasta ahora parecían reservados para varios centrocampistas de la primera plantilla.

Flick ve en Espart un futbolista diferente

Espart se formó como mediocentro antes de ser reconvertido al lateral derecho, y esa doble formación explica por qué Flick lo mira con tanta atención. Puede empezar abierto y terminar la jugada junto al pivote, recibir bajo presión y dar continuidad sin perder estructura. Esa lectura recuerda al modelo de lateral que se transforma en centrocampista, una figura esencial en muchos equipos dominantes.

Xavi Espart Barça Gamper

Con la selección española sub-19 volvió a jugar por dentro y demostró que no ha perdido los automatismos de mediocentro. Su rendimiento reforzó todavía más la idea de Flick, que ya había destacado su confianza con balón. Para un técnico obsesionado con acumular jugadores capaces de interpretar varias alturas, Espart ofrece una riqueza táctica que pocos futbolistas de 19 años pueden aportar.

Gavi puede convertirse en uno de los damnificados

Gavi parte con ventaja por experiencia, jerarquía y capacidad competitiva, pero necesita recuperar continuidad y encontrar un rol definido. Pedri, Marc Bernal, Dani Olmo, Fermín y ahora Espart aumentan una competencia que puede dejarlo fuera de algunos onces. Flick no elegirá por nombre, sino por el perfil que necesite en cada partido.

La amenaza de Espart no significa que vaya a quitarle el puesto directamente, pero sí que reduce el margen de error. Si Flick quiere más control y un lateral que se cierre como interior, puede construir una estructura con un centrocampista menos. Ahí Gavi sería uno de los sacrificados. En el Barça esperaban que Espart fuera bueno, pero las comparaciones con Lahm y Kimmich han elevado el listón. Si confirma lo visto, puede pasar de promesa útil a pieza estructural y alterar una jerarquía que parecía cerrada hace apenas unos meses.