El futuro de Rodri en el Manchester City empieza a generar ciertas dudas dentro del club inglés. Ante el interés del centrocampista en explorar una posible salida en el próximo mercado de verano, Pep Guardiola no ha tardado en reaccionar y ya ha activado un plan alternativo para reforzar el centro del campo en caso de perder al Balón de Oro.
La respuesta del técnico ha sido directa y pasaría por iniciar contactos en Madrid de cara a estudiar la posibilidad de incorporar a Pablo Barrios, una de las jóvenes promesas del Atlético de Madrid, la cual ya se ha coenzado a convertir en toda una realidad.
El City empieza a mirar alternativas en el mercado español
Dentro del club inglés existe la idea de que, si Rodri decide dar un paso hacia otro equipo en el futuro, el equipo debe estar preparado para reaccionar con rapidez en el mercado. Es por este motivo que Guardiola considera fundamental mantener un centro del campo competitivo y con capacidad para sostener el juego del equipo.

De ahí que el nombre de Pablo Barrios ha empezado a ganar fuerza dentro de la planificación deportiva. El joven centrocampista del Atlético de Madrid ha llamado la atención por su personalidad, su capacidad para mover el balón y por tener un gran margen de crecimiento. Aunque no se trata exactamente del mismo perfil que Rodri, en el Manchester City consideran que puede encajar perfectamente en el modelo de juego del equipo.
Un mensaje claro desde el banquillo
La decisión de Guardiola también envía un mensaje claro dentro del vestuario. El técnico quiere que el proyecto deportivo del City siga avanzando sin depender exclusivamente de un solo jugador. Rodri ha sido una pieza clave en el equipo durante las últimas temporadas, pero el entrenador entiende que el club debe estar preparado para cualquier escenario que pueda surgir en el mercado.
Por eso ha ordenado iniciar conversaciones exploratorias en Madrid para conocer la situación de Pablo Barrios y evaluar si podría convertirse en una opción real para el futuro del centro del campo del City. El movimiento no significa que la salida de Rodri sea inmediata, pero sí que refleja la forma en la que Guardiola gestiona su plantilla, anticipándose a los posibles cambios y asegurando que el equipo tenga siempre alternativas de alto nivel para mantener su competitividad.