Ferran Torres atraviesa un momento cada vez más delicado en su relación con varios de sus antiguos compañeros del Barça. Su salida dejó heridas que todavía no terminan de cerrarse y, dentro de la selección española, esa falta de sintonía empieza a hacerse visible. Pedri aparece como el único futbolista que mantiene una relación más cercana con él, mientras que otros como Lamine Yamal o Rodri se han distanciado claramente.
El último partido de España dejó varias señales de esa desconexión. No hubo conflicto abierto ni ningún gesto exagerado, pero sí una sensación de frialdad que antes no existía. Ferran sigue formando parte del grupo, pero ya no tiene el mismo vínculo con algunos de los futbolistas del Barça que comparten concentración con él.
La salida del Barça todavía pesa
En el vestuario blaugrana no gustó demasiado cómo se gestionó su marcha. Algunos compañeros entendieron su decisión, pero otros consideran que su manera de salir y determinadas actitudes posteriores rompieron una relación que antes era mucho más cercana unos meses atrás.

Lamine y Rodri forman parte de ese grupo que ya no siente la misma complicidad con Ferran. Ambos priorizan ahora una dinámica muy distinta dentro del Barça y no terminan de conectar con la posición que ha adoptado el delantero desde su salida.
Pedri sigue siendo su gran apoyo
Pedri, en cambio, mantiene el vínculo personal. Los dos siempre han tenido una buena relación y el canario no ha cambiado su manera de tratarlo por decisiones deportivas. Eso hace que, dentro del entorno de jugadores del Barça en la Roja, Ferran tenga en él su apoyo más claro. La situación no significa que exista una guerra interna en España. Luis de la Fuente quiere precisamente evitar que las relaciones de club condicionen el funcionamiento de la selección.
Pero la distancia está ahí y cada concentración la hace más evidente. Ferran ya no forma parte del núcleo cercano que compartía cuando estaba en Barcelona y su relación con algunos excompañeros se ha enfriado mucho. Pedri sigue a su lado, pero cada vez más solo. Lamine, Rodri y otros jugadores del Barça han tomado distancia, y Ferran empieza a comprobar que una salida de club también puede cambiar relaciones que parecían mucho más sólidas.