Alberto Moleiro lleva tiempo dando argumentos para que Luis de la Fuente mire hacia el Villarreal. El canario es uno de los jugadores más interesantes de España. Su rendimiento alimenta una comparación ciertamente incómoda con Nico Williams sobre cuánto debe pesar la confianza en un futbolista consolidado cuando otros candidatos empiezan a reclamar una oportunidad merecida.
La conexión con Pedri añade interés a esa candidatura. Ambos mantienen una amistad que el propio Moleiro ha admitido en varias ocasiones. Sin embargo, los argumentos para entrar en la selección están en su fútbol. Su capacidad para recibir entre líneas, girarse y encontrar al compañero ofrece una alternativa para un equipo que necesita distintas soluciones ofensivas según el rival.
Moleiro tiene argumentos para recibir una oportunidad
En este sentido, su evolución en el Villarreal merece atención. El canario está encantado con el nuevo rol de mediapunta que le ha dado Íñigo Pérez. Ese papel le permite intervenir cerca del área y participar en zonas donde una buena decisión cambia una jugada. Su candidatura gana fuerza cuando esa influencia se traduce en ocasiones y resultados.

Además, puede aportar opciones muy diferentes a las de Nico Williams. El extremo del Athletic Club amenaza con velocidad y profundidad, mientras Moleiro permite buscar asociaciones por dentro y conectar el centro del campo con los delanteros. Desde una perspectiva táctica, esa diferencia abre un debate interesante: disponer de perfiles complementarios puede enriquecer una convocatoria, especialmente ante defensas que cierran espacios y obligan a encontrar caminos menos directos.
La confianza en Nico exige demostrarlo
De la Fuente incluyó a Nico Williams en su última convocatoria, mientras Moleiro quedó fuera. Después, el jugador del Athletic Club abandonó la concentración por molestias en el muslo izquierdo. Ese contratiempo refuerza la necesidad de tener alternativas preparadas, aunque no demuestra que su presencia impidiera directamente la del canario. La elección debe contemplar tanto el estado físico como las necesidades del equipo.
Así pues, Moleiro tiene una vía para acercarse a España: mantener su influencia y convertir las buenas actuaciones en continuidad. Su amistad con Pedri puede facilitar una conexión en el terreno de juego, pero será su rendimiento el que sostenga la candidatura. La próxima lista permitirá comprobar si sus argumentos encuentran espacio en los planes del seleccionador.