El Barça sabe que debe seguir con los ojos muy bien puestos en el mercado de cara a mejorar el equipo con talento joven. En este caso, pensando en que Raphinha, actual líder del equipo, necesita tener a un subalterno en su puesto, para cuando requiera descanso o haya que aplciar alguna alternativa al brasileño.
En este contexto, la dirección deportiva culé ha puesto su mirada en un talento emergente: Alberto Moleiro, el canario del Villarreal que está deslumbrando a todos con su habilidad, visión de juego y capacidad para desequilibrar. Con tan solo 22 años, Moleiro se perfila como una de las grandes promesas del fútbol español y el Barça tiene claro que es el perfil ideal para reforzar el ataque.
45 millones y la ayuda de Pedri
Moleiro tiene un precio elevado y cercano, como mínimo a los 45 millones de euros. Un precio para el cual Barça está dispuesto a hacer un esfuerzo para cerrar su fichaje. La operación se ha visto facilitada por el gran interés del propio jugador por dar el salto a un club como el Barcelona y en un momento tan interesante como este, con Flick al frente del equipo.

Además, si hay un factor que puede marcar la diferencia, es la presencia de Pedri en el equipo. El canario conoce perfctamente a Moleiro de su etapa como jugador de Las Palmas. No coincidieron demasiado, pero Pedri siempre ha sido uno de los referentes del actual jugador del Villarreal, por lo que una llamada oportuna puede facilitar, y mucho, las cosas.
Un futuro prometedor con Moleiro en el Barça
En cuanto a las características de Moleiro, el canario es un extremo que rebosa talento, con capacidad de desborde, regate y una gran visión de juego. Su llegada al Barça permitiría que el equipo tuviera una opción más en ataque, además de dar competencia a Raphinha en el lado izquierdo y ser, con el paso de los años, una de las grandes referencias ofensivas del equipo..
Así pues, si bien es cierto que es muy complicado imaginar esta operación en enero, no sería ninguna locura pensar en Moleiro llegando a la ciudad condal en el mercado de verano, cuando las cosas se puede precipitar si el Barça no se queda con Rashford y apuesta en serio por el joven talento español, que es Moleiro.