Pau Cubarsí empieza a sospechar que la pareja defensiva que parecía diseñada para acompañarlo esta temporada puede cambiar antes de que empiece la competición oficial. Gerard Martín terminó consolidándose como central zurdo durante el último curso y Hansi Flick ha elogiado su disciplina, pero el regreso de Andreas Christensen abre una alternativa que hasta hace pocas semanas parecía secundaria.
El danés ha renovado hasta 2028 y su continuidad fue impulsada directamente por Flick. Después de una temporada condicionada por problemas físicos, el técnico quiere recuperar al futbolista que llegó a ofrecer seguridad, experiencia y una salida de balón limpia. Cubarsí sabe que Gerard parte con ventaja por perfil zurdo, aunque también percibe que Christensen puede convertirse en una solución inesperada si recupera continuidad y es capaz de estar en plenitud.
Gerard parecía tener el puesto asegurado
Hansi Flick nunca ha escondido que valora a Gerard. Su zurda facilita la primera construcción, permite abrir mejor el campo y complementa naturalmente a Cubarsí, que juega desde el perfil derecho. Además, durante la pasada temporada ambos acumularon automatismos y ofrecieron una pareja joven, agresiva y preparada para defender muchos metros lejos del área.

Sin embargo, Christensen aporta algo diferente. Es más experimentado, domina mejor determinados duelos y puede ordenar la línea en partidos donde el Barça necesita controlar momentos de máxima presión. Flick también aprecia su capacidad para anticipar y salir jugando sin arriesgar constantemente. Si físicamente responde, podría adelantar a Gerard en encuentros de mayor exigencia europea. Y el cuerpo técnico quiere comprobarlo cuanto antes en partidos oficiales exigentes.
Christensen puede ser la gran sorpresa de Flick
Para Cubarsí, la elección del compañero resulta especialmente importante. Su mejor versión aparece cuando tiene al lado un central capaz de cubrir su espalda, imponerse físicamente y permitirle asumir más responsabilidad con balón. Gerard encaja por lateralidad y conocimiento del sistema, pero Christensen ofrece experiencia y una lectura defensiva que puede liberar al joven de determinadas tareas.
La sorpresa, por tanto, puede llegar antes de lo previsto. Gerard Martín sigue contando con la confianza de Flick y no desaparece de los planes, pero ya no tendría asegurado ser el socio principal de Cubarsí. La renovación de Christensen cambia la competencia y obliga al técnico a valorar perfiles según cada rival. Cubarsí esperaba continuidad con Gerard; ahora sospecha que el elegido puede ser el danés. Si Christensen recupera su mejor nivel físico, Flick tendrá una alternativa con jerarquía suficiente para convertirse otra vez en titular y modificar una defensa que parecía definida desde el final del curso pasado.