En el fútbol de élite, la diferencia entre un gran equipo y un aspirante real a la Champions League suele residir en los pequeños detalles que se ven con lupa. Pau Cubarsí, a pesar de su insultante juventud, ha demostrado una madurez que va mucho más allá de su rendimiento sobre el terreno de juego.
En este sentido, desde el pasado mes de noviembre, el central de Estanyol ha mantenido una petición constante ante la dirección deportiva, ya que según él, el Barça necesita un central zurdo de primer nivel para poder competir con los gigantes del continente. El nombre que encabeza su lista de deseos es Alessandro Bastoni, el líder del Inter de Milán.
Cubarsí brilla cuando está bien acompañado
La insistencia de Cubarsí no es un capricho, sino una necesidad que los datos han terminado por confirmar durante esta temporada. La reciente irrupción de Gerard Martín en el central izquierdo ha servido como prueba para validar la tesis que dice que cuando Pau tiene a su izquierda a un futbolista capaz de dar salida natural al balón con su pierna dominante, mejora mucho. Con un perfil zurdo al lado, las líneas de pase de Cubarsí se multiplican, el equipo gana amplitud en la salida de presión y, sobre todo, la estructura defensiva de Hansi Flick recupera una simetría que el Barça ha echado de menos.

Sin embargo, Gerard Martín era una solución de emergencia, y lo que Cubarsí reclama es un jugador del talento de Alessandro Bastoni. El italiano encarna el perfil ideal: un central con pie de centrocampista, acostumbrado a romper líneas y con una envergadura física que permitiría al Barça adelantar la presión sin miedo a las transiciones rápidas. Para Cubarsí, jugar con un diestro en el perfil izquierdo es un lastre que limita la velocidad de circulación del balón y muchas veces lo obliga a aceptar la incomodidad.
Bastoni, el sueño del verano para el Barça
Deco tiene ahora la difícil papeleta de cuadrar los números para satisfacer una petición que el vestuario considera prioritaria. El valor de mercado de Bastoni es prohibitivo, pero en las oficinas del club son conscientes de que, si el Barça quiere volver a ser un rodillo defensivo, la inversión debe centrarse en ese central zurdo top.
Cubarsí ha lanzado el aviso, porque el talento individual está ahí, pero sin esa pieza complementaria, el equipo seguirá sufriendo en los escenarios de máxima exigencia. Así pues, el próximo mercado estival marcará si el club apuesta por blindar a su joya de la cantera con el socio que lleva meses reclamando en silencio.