El efecto Oriol Romeu se está diluyendo en el Barça a medida que avanzan las semanas, y como ya se podía presagiar. Tuvo un impacto increíble, y ofreció un rendimiento sensacional en sus primeros partidos, superando todas las expectativas que había. Evidentemente, no es de un perfil similar al de Sergio Busquets, y fue un fichaje de urgencia motivado por la marcha del capitán al Inter de Miami de Leo Messi, y por las necesidades económicas del club.

Porque en ningún momento fue la primera opción en mente para Joan Laporta y para Deco. Sondearon múltiples opciones antes de decantarse por el futbolista de Ulldecona, como por ejemplo, Joshua Kimmich y Martín Zubimendi, que fueron descartados por su elevado coste. En cambio, para conseguir los servicios del ex del Southampton, del Valencia, del VFB Stuttgart o del Chelsea, únicamente tenían que pagar unos cinco millones de euros al Girona.

Así que desde el Camp Nou apostaron por el centrocampista de 32 años, que sorprendió a todos con su rápida adaptación y su buen encaje en los sistemas de Xavi Hernández. Pero la realidad es que el técnico egarense no acaba de confiar en sus habilidades, como se ha demostrado en los últimos partidos. Especialmente, en la anterior jornada de La Liga EA Sports, contra el Sevilla, en la cual fue suplente, a pesar de la ausencia de Frenkie de Jong.

Contra todo pronóstico, el entrenador decidió apostar por Ilkay Gündogan como pivote defensivo, acompañado de Pablo Paéz ‘Gavi’ y Raphinha como interiores. Y ni siquiera la lesión del internacional brasileño provocó que Oriol Romeu entrara al terreno de juego. Antes, ingresó al césped el joven Fermín López, que hizo una actuación muy completa. Una muestra de la nula confianza del preparador catalán en el ’18’, que demuestra los planes que tiene el Barça.

Y es que Laporta sigue teniendo en mente la idea de incorporar a un nuevo futbolista para hacer olvidar a Busquets, y se ha revelado que una de las opciones que más gusta actualmente está en Brasil.

Gabriel Moscardo, la apuesta de Deco

Mucha gente aún no lo conoce, pero Deco está convencido de que Gabriel Moscardo reúne todas las habilidades necesarias para jugar en el Barça, y triunfar en la élite. Todavía está en edad juvenil, nació en el año 2005, pero ya es un fijo en el primer equipo de un histórico como el Corinthians.

¿Hará Laporta una nueva apuesta por una perla brasileña, como ha hecho con Vítor Roque, para jubilar a Oriol Romeu?