La oferta del Barça es tentadora, pero el Deportivo le pide que, por favor, se vaya en 2027

Yeremay Hernández afronta un verano en el que su nombre vuelve a relacionarse con grandes clubes, y el Barça aparece como una de las opciones más atractivas. El extremo sabe que dar el salto supondría competir por títulos, compartir ataque con futbolistas de máximo nivel y entrar definitivamente en la élite. Sin embargo, en A Coruña le piden paciencia.

El Deportivo acaba de regresar a Primera División después de ocho años fuera de la categoría y considera que Yeremay debe ser la cara del proyecto durante esta temporada. El club entiende perfectamente que una propuesta del Barça puede resultar tentadora, pero le ha trasladado un mensaje claro que le pide quédate un año, lidera al equipo en Primera y, si todo sigue en orden, vete en 2027.

El Deportivo quiere disfrutarlo en Primera

Yeremay fue una de las grandes figuras del ascenso y tiene contrato hasta 2030. Tras el regreso a la máxima categoría, su cláusula aumentó hasta una cifra de tres dígitos, una protección que permite al Deportivo negociar desde una posición de fuerza. La entidad no necesita vender ahora y quiere construir el nuevo equipo alrededor de su futbolista más desequilibrante.

Yeremay Hernández
Yeremay Hernández

La petición tiene también un componente emocional. Después de crecer en el club y convertirse en referente de Riazor, disputar una temporada completa en Primera con el Deportivo sería cerrar una etapa antes de dar el siguiente paso. Yeremay tendría continuidad, responsabilidad ofensiva y un escenario ideal para demostrar que su fútbol también funciona contra las mejores defensas del campeonato.

El Barça puede esperar hasta 2027

Desde el entorno del jugador saben que el interés azulgrana difícilmente puede ignorarse. Yeremay encaja por edad, desborde y capacidad para actuar desde la izquierda o aparecer por dentro. El Barça lleva tiempo siguiendo su evolución, pero su situación económica y el nuevo blindaje contractual convierten una operación inmediata en un movimiento especialmente complicado para este mercado.

Por eso, la salida en 2027 empieza a aparecer como un punto de encuentro razonable. El Deportivo gana un año con su estrella para intentar asentarse en Primera; Yeremay evita marcharse justo después del ascenso y puede aumentar todavía más su valor; y el Barça dispone de tiempo para ordenar sus cuentas. La oferta es tentadora, pero en A Coruña le piden un último servicio. Si responde, lidera al equipo y confirma su nivel en Primera, el club estará mucho más dispuesto a escuchar su deseo el próximo verano. Yeremay tiene la oportunidad de despedirse creciendo, no huyendo del club.