Wojciech Szczesny no está en la misma situación que Marc Casadó o Héctor Fort. Hansi Flick no contempla su salida inmediata del Barça, pero sí ha cambiado considerablemente su valoración después de apenas una semana de entrenamientos. El técnico esperaba encontrar una alternativa fiable para la portería y, por ahora, considera que el polaco no está ofreciendo el nivel necesario.
La preocupación no pasa únicamente por errores concretos, sino por las sensaciones generales. Flick quiere un portero capaz de responder cuando tenga que entrar en el equipo sin que el nivel competitivo disminuya demasiado. Szczesny, sin embargo, no ha terminado de transmitir esa seguridad y eso ha provocado que el entrenador empiece a mirar otras opciones para reforzar una posición que daba por cubierta.
Flick ya no ve a Szczesny como una alternativa fiable
El cuerpo técnico valora la experiencia del polaco y sabe que puede aportar mucho dentro del vestuario, pero el criterio deportivo pesa más. En los entrenamientos no está alcanzando el punto físico y competitivo que Flick considera imprescindible para asumir minutos importantes. Esa diferencia entre lo esperado y lo mostrado ha reducido rápidamente la confianza del entrenador.

Por eso ha aparecido con fuerza el nombre de Dominik Livakovic. Hansi Flick quiere aumentar la competencia y disponer de un guardameta que pueda entrar inmediatamente si el titular no está disponible. El croata reúne experiencia internacional, personalidad y una regularidad que el técnico considera más cercana a lo que necesita el Barça para afrontar una temporada exigente.
Livakovic aparece como la solución que pide Flick
La situación de Szczesny, en cualquier caso, no implica necesariamente una salida. A diferencia de Casadó y Héctor Fort, cuyo futuro va a resolverse lejos del club, el portero puede continuar formando parte de la plantilla. El problema es que su papel sería mucho más secundario de lo que inicialmente podía imaginar y tendría que recuperar la confianza desde los entrenamientos.
Hansi Flick ha sido claro con las jerarquías, ya que permanecer en el Barça no significa tener garantizados minutos. Szczesny seguirá teniendo tiempo para mejorar sus sensaciones, pero ahora mismo no está considerado una alternativa suficientemente fiable. Si el club consigue cerrar a Livakovic, su espacio competitivo se reduciría todavía más y pasaría de posible solución en la portería a una pieza básicamente de apoyo.