Lamine Yamal podría no ver nada mal la salida de Jules Koundé si el Barça consigue sustituirlo con un lateral de primer nivel. El nombre que más convence al extremo es Pedro Porro, su compañero en la selección española y un futbolista con el que entiende que podría formar una sociedad especialmente peligrosa por la banda derecha. La operación, sin embargo, exigiría un esfuerzo económico enorme.
El Barça dispone de pocos días para resolver una carpeta que puede alterar completamente la jerarquía de Hansi Flick. Koundé ha perdido el estatus de intocable y ya no ofrece las garantías de su mejor temporada. Lamine no pide su venta directamente, pero aceptaría el movimiento si la dirección deportiva consigue cerrar a Porro, un lateral al que considera preparado para elevar inmediatamente el nivel competitivo.
Pedro Porro es el socio que quiere Lamine
La conexión entre ambos con España es uno de los argumentos que más seducen. Porro tiene recorrido, agresividad ofensiva y capacidad para aparecer constantemente por fuera, liberando a Lamine para recibir en zonas interiores. Esa complementariedad permitiría al extremo asumir menos responsabilidades en amplitud y acercarse todavía más al área, donde Flick quiere que marque diferencias durante toda la temporada.

El gran problema es el precio. El Tottenham no tiene necesidad de desprenderse de uno de sus jugadores importantes y cualquier negociación podría acercarse a los 80 millones de euros. Es una cifra muy elevada para un lateral, pero en el Barça entienden que, si finalmente se produce una venta importante como la de Koundé, habría margen para intentar una operación ambiciosa.
Koundé deja de ser intocable para Flick
Flick tampoco considera ya imprescindible mantener al francés. Su rendimiento ha perdido regularidad y Eric Garcia ha ganado terreno en el lateral derecho, por lo que una oferta suficientemente alta podría cambiar completamente el escenario. El técnico prioriza rendimiento inmediato y no quiere conservar jugadores únicamente por el estatus adquirido en campañas anteriores si existen alternativas que encajen mejor.
Por eso los próximos cinco días aparecen como decisivos. Lamine aceptaría perder a Koundé si el resultado final es incorporar a Pedro Porro, un jugador con el que ya comparte automatismos y confianza. Para el extremo, el cambio tendría sentido deportivo al sacrificar una pieza que ha dejado de ser indiscutible para incorporar al lateral español que mejor puede potenciar su fútbol.