Ferran Torres apenas ha aterrizado en París y ya empieza a comprobar que el escenario puede ser muy distinto al que imaginaba cuando aceptó la propuesta del PSG. Luis Enrique fue clave para convencerlo, pero la competencia real dentro del ataque es enorme y el valenciano descubre que no llega para convertirse automáticamente en una de las grandes referencias ofensivas.
El plan inicial apunta a utilizarlo con frecuencia en partidos de Ligue 1, rotaciones y encuentros donde el técnico quiera descansar a sus estrellas. Cuando lleguen las grandes noches de Champions, la jerarquía parece mucho más clara: Ousmane Dembélé, Désiré Doué y Khvicha Kvaratskhelia parten por delante. Ferran Torres esperaba competir de igual a igual, pero el reparto de minutos puede ser bastante menos generoso.
Las grandes noches tienen otros propietarios
Luis Enrique aprecia su polivalencia y sabe que puede actuar como nueve, extremo izquierdo o atacante desde la derecha. Precisamente esa versatilidad puede acabar jugando en su contra. En lugar de tener una posición fija, Ferran corre el riesgo de convertirse en la primera solución para cubrir ausencias, descansar titulares o modificar partidos que ya estén encarrilados.

Además, el PSG ha incorporado a Mika Godts, otro atacante joven, veloz y capaz de ocupar varias posiciones. Su llegada aumenta todavía más la competencia y reduce los espacios disponibles. Ferran no solo debe ganarse minutos frente al tridente principal, sino también evitar que otros recién llegados adelanten su posición dentro de una plantilla diseñada para mantener una rotación de máximo nivel.
Mika Godts complica todavía más su situación
La situación puede resultar especialmente incómoda porque Ferran abandonó el Barça después de recuperar protagonismo y sentirse importante. En París esperaba que su relación previa con Luis Enrique y su gol en el Mundial lo colocaran cerca del once. Sin embargo, el entrenador no está dispuesto a alterar una jerarquía que ha llevado al PSG a dominar en Europa únicamente para acomodar a un nuevo fichaje.
Ferran tendrá oportunidades, pero deberá convertir cada una en argumentos. Los partidos menores de Liga serán su primer escaparate y ahí tendrá que marcar, asistir y demostrar que puede desplazar a alguno de los intocables. Si no lo consigue, su papel puede quedar reducido al de una rotación de lujo. Nada más llegar, descubre que Luis Enrique le ofreció confianza, no una titularidad. Con Dembélé, Doué, Kvaratskhelia y ahora Godts por delante o compitiendo directamente, el valenciano tendrá que empezar desde abajo y ganarse una importancia que creía mucho más cercana esta temporada.