Nada más verlo contra Irak, Pedri confirma que la Roja juega con diez si De la Fuente lo pone

Álex Baena volvió a quedar en el centro del debate después del partido de España contra Irak. El jugador no hizo un mal encuentro, ni mucho menos, pero dejó una sensación clara, ya que no es el extremo que necesita la Roja si Luis de la Fuente quiere profundidad, velocidad y vértigo en la banda izquierda. Su fútbol pide otras cosas.

Y es que Baena es un jugador de balón al pie. Se asocia bien, entiende el juego, puede filtrar pases y tiene calidad para aparecer entre líneas. El problema es que, cuando parte desde la banda, España pierde amenaza al espacio. No estira al rival, no rompe por velocidad y no genera ese miedo que sí pueden provocar perfiles más verticales como Nico Williams o Víctor Muñoz.

España necesita otra cosa en la izquierda

La realidad es que la selección ya tiene muchos futbolistas capaces de tocar, juntar pases y participar por dentro. Pedri, Fabián, Zubimendi o incluso Dani Olmo pueden dar ese tipo de juego. Por eso, colocar a Baena en una banda puede acabar haciendo que España sea más previsible.

Álex Baena
Álex Baena

De este modo, Pedri habría visto claro que la Roja pierde una pieza ofensiva si De la Fuente insiste con Baena como extremo. No porque le falte calidad, sino porque no ofrece lo que el equipo necesita en esa posición. En un Mundial, la banda debe dar profundidad, uno contra uno y capacidad para castigar defensas cerradas. Ante Irak, Baena dejó detalles de calidad porque es muy bueno, pero también confirmó sus límites. Cuando recibía, tendía a venir hacia dentro. Eso puede ser útil en algunos momentos, pero si nadie amenaza por fuera, el ataque se encierra solo.

Baena no es un extremo puro

El problema no es Baena como futbolista, sino Baena como solución de banda. Su mejor versión aparece más cerca del centro, con libertad para girar, asociarse y aparecer cerca del área. Como extremo fijo, pierde impacto y España pierde recorrido. Luis de la Fuente deberá decidir si lo usa en su posición natural o si insiste en una fórmula que puede dejar al equipo cojo.

Así pues, el partido contra Irak no sentenció a Baena por rendimiento, pero sí por encaje. España no puede permitirse jugar sin profundidad en un costado. Y si De la Fuente lo coloca como extremo izquierdo, la sensación es que la Roja juega con una pieza menos en ataque.