Ángel Arroyo ha muerto este domingo a los 70 años. El exciclista de El Barraco (Ávila) ha sido una de las figuras más importantes del ciclismo español de los años ochenta, una época en la que empezaba a recuperar protagonismo en las grandes vueltas. Arroyo ha muerto en el Complejo Asistencial de Ávila, donde llevaba varias semanas ingresado a causa de una grave enfermedad.
Un Tour de Francia inolvidable
Su gran hito llegó en 1983, cuando terminó segundo en el Tour de Francia. Integrando el potente Reynolds, Arroyo plantó cara a los mejores corredores del momento y solo quedó por detrás del francés Laurent Fignon. Además, consiguió una victoria de etapa en aquella edición de la ronda francesa, consolidándose como uno de los grandes nombres del ciclismo español. Aquel segundo puesto tuvo una importancia especial en un momento en que España todavía buscaba recuperar el protagonismo que había tenido en décadas anteriores.
Ha fallecido Ángel Arroyo, leyenda del ciclismo español y uno de los grandes corredores de nuestro equipo.
— Movistar Team (@Movistar_Team) October 5, 2026
Con él, en 1983, pisamos por primera vez el podio del Tour de Francia. Fue un ciclista fabuloso y uno de los mejores escaladores de su tiempo.
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Un año antes, en 1982, Arroyo ya había protagonizado una de las grandes actuaciones de su carrera con una victoria en la Vuelta a España. Sin embargo, posteriormente fue desposeído del triunfo tras un positivo por dopaje, una acusación que siempre negó. Aquel episodio marcó una carrera que, a pesar de todo, continuó dejando grandes momentos y que lo convirtió en uno de los referentes de aquella generación.
Un legado eterno para el ciclismo
Arroyo había debutado como profesional en 1979 con el Moliner Vereco y posteriormente pasó por el Zor antes de incorporarse al Reynolds en 1982. En este equipo coincidió con algunos de los corredores que acabarían marcando el ciclismo español, como Pedro Delgado, José Luis Laguía o Rubén Gorospe. El Reynolds sería, con el tiempo, el embrión del Banesto y del actual Movistar, una estirpe de equipos fundamental en la historia del ciclismo español.

Después de retirarse en 1989, Arroyo continuó vinculado al ciclismo y tuvo un papel especialmente importante en la formación de jóvenes talentos. En El Barraco fundó la Peña Ciclista Ángel Arroyo, un proyecto que acabaría siendo una auténtica escuela de campeones. Por allí pasaron ciclistas como José María 'Chava' Jiménez, Paco Mancebo y Carlos Sastre, que años más tarde conseguiría ganar el Tour de Francia.
El nombre de Arroyo quedará para siempre ligado al segundo puesto en el Tour de Francia, a una victoria de etapa en la ronda francesa y al legado de una generación que contribuyó a recuperar el protagonismo del ciclismo español.