Todavía no ha terminado la temporada, pero los clubes ya están planificando cómo será su mercado de fichajes. En clave Barça, en cuanto a incorporaciones, parece bastante clara la estrategia: fichar un central zurdo y un delantero centro. Eso sí, la entidad también se centra en las posibles bajas. Una es la de Ansu Fati. El delantero está cedido al Mónaco, Flick no cuenta con él y tiene una cláusula de rescisión bastante asumible para el club francés: es de 11 millones de euros. Y ahora, según avanza Mundo Deportivo, están dispuestos a quedárselo y ejecutarla, pero con algunas condiciones.
Un talento frenado por el contexto y las lesiones
El problema de Ansu es su salario. El Barça lo renovó en un momento de dificultad del club y él era la esperanza de futuro del equipo, a pesar de las graves lesiones. Pero nada ha ido como se esperaba. Después llegó un periplo en el Brighton, poco protagonismo bajo las órdenes de Flick y, finalmente, la cesión al Mónaco. Allí empezó muy bien, pero ha ido perdiendo fuerza a lo largo de la temporada. También ha habido un cambio de entrenador que le ha afectado negativamente el protagonismo. Pero lo que es una evidencia es que el gol lo sigue teniendo y esta temporada ha sumado 9 dianas en 25 partidos. No son malas cifras, ni mucho menos, para un futbolista que aún busca estabilidad.

Una salida que aliviaría margen salarial
Con todo esto, a los franceses les interesa pagar estos 11 millones de la cláusula. El problema aparece en el hecho de que, para ficharlo, el jugador debería estar dispuesto a sacrificar parte de su sueldo. Y eso todavía está por ver. Lo que sí que es una evidencia es que no tiene sitio en los planes del Barça para la próxima temporada y su salida, siempre que no haya un revés inesperado, parece bastante clara. Es una lástima para un jugador que pintaba como una de las piezas estructurales del equipo. Pero las operaciones en la rodilla y los posteriores problemas musculares lo han frenado mucho. Eso sí, todavía es muy joven: solo tiene 23 años y sigue teniendo tiempo para reconducir su carrera.
El Barça, en caso de que se confirme su marcha, también liberaría un margen salarial necesario para afrontar incorporaciones. Su salida, y también la posible de Lewandowski o la de otros jugadores, podría permitir al club reforzarse en aquellas posiciones que considera necesarias. Como central zurdo, el objetivo es muy claro y el club quiere sí o sí a Bastoni. Delante hay más incertidumbre. El objetivo es Julián Álvarez, pero el Atlético de Madrid no se plantea su salida y, en caso de hacerlo, sería por una cantidad muy elevada. Habrá que ver cuáles son los pasos del club blaugrana. Lo que parece seguro es que el Barça tendrá un verano movido.