La llegada de Pedro Acosta a Ducati en 2027 está completamente cerrada y ya se asume dentro del paddock como uno de los movimientos más trascendentes del mercado en los últimos años. No se trata de un escenario hipotético ni de una posibilidad lejana, sino de una decisión estratégica que altera el equilibrio interno de la marca italiana y genera un cambio radical en la vida de Marc Márquez. Y es que Ducati incorpora a uno de los talentos generacionales más cotizados de MotoGP.
El fichaje del murciano implica mucho más que una simple suma de talento. Supone integrar a un corredor con alma de líder dentro de una estructura donde ya existe una figura como Marc Márquez. En Borgo Panigale ya se preparan para gestionar una convivencia que, se presenta muy delicada y que habrá que llevar entre algodones. Hablamo de dos pilotos acostumbrados a ser protagonistas compartan box.
Márquez deja clara su condición para seguir
En este nuevo marco, Marc Márquez ya ha trasladado su postura a Ducati. El piloto de Cervera no cuestiona el fichaje de Pedro Acosta ni la apuesta deportiva del fabricante, probablemente, en el lugar de Gigi Dall'Igna, habría hecho lo mismo. Sin embargo, su mensaje gira en torno a un principio básico como lo es la igualdad total dentro del equipo.
Márquez quiere garantías firmes de que no existirá ningún tipo de trato preferencial hacia el nuevo piloto. No se trata únicamente de los aspectos contractuales o de lo que digan en los medios, sino de la gestión deportiva durante los fines de semana de carrera. El nueve veces campeón del mundo exige que la lucha en pista sea completamente abierta, sin órdenes ni protecciones para nadie, si Acosta quiere guerra, que la tenga.
Ducati ante un reto de enorme magnitud
Para Ducati, la situación exige una gestión interna quirugica. La llegada de Pedro Acosta introduce un activo deportivo de valor incalculable, pero también multiplica los riesgos de que haya mil y un contactos en cada carrera. La coexistencia de dos pilotos con mentalidad de número uno convierte cada decisión en un potencial foco de tensión. Márquez siempre ha construido su carrera a través de un pilotaje agresivo y si concesión alguna. Bajo esa lógica, cualquier limitación o favoritismo resultaría incompatible con su forma de pilotar. Por eso es clave la condición que ha puesto, Marc quiere ser él mismo.
En Borgo Panigale son plenamente conscientes de que el proyecto de 2027 puede marcar una nueva etapa en MotoGP. La combinación que han creado convierte a Ducati en el centro de atención del campeonato. Sin embargo, en un deporte donde las diferencias se miden en milésimas, la gestión de egos, liderazgos y dinámicas internas puede resultar tan determinante como el rendimiento de moto y pilotos.
