Marc Cucurella estaba destinado a ser uno de los protagonistas del mercado veraniego, después de mostrar su intención de abandonar el Chelsea. No creía en el proyecto, y se había mostrado muy disgustado con la decisión que tomó Todd Boehly en el mes de enero, cuando optó por destituir a Enzo Maresca. Y a esto hay que añadir que no se han clasificado para la siguiente edición de la Champions League, otro motivo más para querer hacer las maletas.
Pero la cosa no termina aquí. Otro factor más que empujaba al lateral izquierdo a querer salir de Londres era el mal ambiente que se respiraba en el vestuario. Y para ser más exactos, había dos compañeros con los cuales no podía ni mirarse a la cara. Así lo han explicado desde ‘Eurosport’, donde se han encargado de poner nombre y apellido a los dos enemigos del nuevo futbolista del Real Madrid. El primero de todos era Jamie Bynoe-Gittens.

El extremo inglés, quien llegó a Stamford Bridge en el anterior verano procedente del Borussia Dortmund, y a cambio de una importante cifra de dinero, tenía que compartir con el internacional español la banda izquierda en más de una ocasión. Y demostraron una conexión nula, sobre todo, por culpa de la poca implicación defensiva del joven atacante nacido en el año 2004. Esto provocó que tuvieran varias discusiones, llegando a tener que intervenir otros compañeros.
La relación entre ambos acabó siendo inexistente, como explica el citado medio, aunque la peor parte fue para Wesley Fofana. Porque el citado medio también ha asegurado que Cucurella y el central francés estuvieron constantemente señalándose y culpándose de la fragilidad defensiva de los ‘blues’ a lo largo de todo el curso, provocando que se convirtieran en enemigos, y generando un clima de tensión que preocupaba mucho a Boehly, y a los tres entrenadores que tuvieron.

Por todos estos factores, el ex del Getafe, del Eibar, del Brighton & Hove Albion o del Barça quiso dejar el Chelsea, y su futuro se encontrará en el Santiago Bernabéu.
El Chelsea, un equipo en ruinas
Cucurella no ha sido el único que ha señalado el pésimo ambiente que hay en el Chelsea como uno de los principales motivos que ayudan a explicar los malos resultados obtenidos a lo largo de las últimas campañas.
Si no solucionan esto, será complicado pensar que en algún momento podrán volver a convertirse en un rival temible.