Luis de la Fuente ya tiene identificados varios nombres que podrían quedarse fuera de futuras convocatorias de España, incluso antes de comprobar su rendimiento durante este parón. Roberto Fernández, Josep Martínez e Iván Fresneda han recibido el premio de entrar en la dinámica de la selección por su buen momento, pero el seleccionador no los considera, a día de hoy, piezas esenciales pensando en el camino hacia la Eurocopa de 2028.
La idea de De la Fuente es clara, porque una convocatoria también puede servir para reconocer el rendimiento puntual de un futbolista sin que eso implique convertirlo automáticamente en parte del núcleo estable del equipo. Los tres han hecho méritos para estar ahora, pero la competencia en sus respectivas posiciones hace que necesiten ofrecer todavía mucho más para consolidarse.
Roberto, Josep Martínez y Fresneda tienen mucho que demostrar
Roberto Fernández ha llamado la atención por su rendimiento con el Espanyol y su capacidad para marcar diferencias en el área. Sin embargo, España tiene mucha competencia en ataque y De la Fuente todavía no lo coloca al nivel de los delanteros que considera fundamentales para el próximo gran torneo como Oyarzabal y Ferran Torres.

Algo parecido ocurre con Josep Martínez. El portero del Inter de Milán ha recibido reconocimiento por su evolución, pero el debate de la portería española pasa ahora principalmente por nombres como Unai Simón, Joan Garcia y David Raya. Para asentarse tendrá que aprovechar cualquier oportunidad y demostrar que puede alterar esa jerarquía.
La Eurocopa de 2028 marca todas las decisiones
Iván Fresneda también se encuentra en una situación similar. El lateral ha hecho méritos suficientes para entrar en la lista, pero De la Fuente todavía no lo contempla como una apuesta definitiva. La exigencia en los laterales es muy alta y el seleccionador quiere futbolistas capaces de mantener regularidad durante las próximas temporadas. Eso no significa que ninguno de los tres esté descartado definitivamente. De la Fuente pretende utilizar las concentraciones para ampliar alternativas, comprobar comportamientos y mantener presión competitiva dentro del grupo. Una buena actuación puede modificar cualquier jerarquía. Pero la planificación ya mira mucho más lejos que el próximo partido. La Eurocopa de 2028 será el momento en el que España necesite una plantilla perfectamente definida y con roles claros.
Roberto, Josep Martínez y Fresneda han recibido un premio merecido por su presente, pero todavía tienen que convencer al seleccionador de que también pueden formar parte de su futuro. De momento, ninguno ocupa un lugar prioritario en los planes a largo plazo de la Roja.