Luis de la Fuente está preocupado por la evolución de Alejandro Balde y considera que el lateral del Barça se juega buena parte de su futuro con España durante las próximas temporadas. El defensa estaba señalado como uno de los grandes talentos de su generación, pero su rendimiento reciente no ha terminado de consolidarlo como una opción a tener en cuenta para la selección.
Balde quedó fuera del Mundial después de un curso irregular en el Barça. De la Fuente eligió otros perfiles para el lateral izquierdo y el éxito del equipo reforzó esa decisión. Ahora el seleccionador no piensa recuperar al jugador únicamente por su potencial o por el nombre del club en el que juega, porque necesita comprobar que vuelve a marcar diferencias con continuidad.
De la Fuente espera mucho más de Balde
El principal problema no está en sus condiciones físicas. Balde continúa teniendo todas las cualidades necasarias para ser un top mundial, pero necesita mejorar su influencia durante los partidos. El seleccionador quiere un lateral más fiable defensivamente, preciso en los últimos metros y capaz de tomar mejores decisiones cuando España domina y encuentra pocos espacios.
La competencia tampoco le concede margen. Marc Cucurella se ha consolidado, Alejandro Grimaldo sigue ofreciendo calidad ofensiva y otros laterales jóvenes empiezan a aparecer en el radar, pero debe mostrar que puede aportar o se va a caer de los planes. Balde ya no ocupa automáticamente una plaza por ser uno de los defensas con mayor proyección. Tendrá que recuperarla mediante su rendimiento semanal con el Barça.
La Eurocopa aparece como el gran examen
Luis De la Fuente no le ha cerrado definitivamente la puerta, pero sí le ha enviado un mensaje claro: si no da un paso adelante, no podrá estar en la próxima Eurocopa. Queda tiempo para cambiar la situación, aunque cada convocatoria servirá para comprobar si su evolución se acerca al nivel que la selección exige.
Flick también necesita recuperar su mejor versión. Un Balde exultante permitiría al Barça ganar profundidad, velocidad y desequilibrio desde el lateral, además de volver a colocar al jugador entre los candidatos de España. La oportunidad sigue existiendo, pero el crédito del potencial ya no basta. Balde debe convertir sus cualidades en regularidad y demostrar que puede competir al máximo nivel durante toda una temporada, en los partidos más exigentes también. De la Fuente lo sigue, pero no lo esperará indefinidamente: su regreso dependerá exclusivamente de que vuelva a ser el lateral que parecía destinado a dominar esa posición.
