Luis de la Fuente tiene una decisión importante que tomar cada vez que prepara el centro del campo de España a la hora de elegir quién acompaña a Rodri. Pedri y Fabián Ruiz reúnen argumentos para ocupar ese puesto, pero cuando el seleccionador reserva una posición más adelantada para otro futbolista, uno de los dos debe esperar. La competencia convierte cada alineación en una elección especialmente observada por el peso que ambos tienen en sus clubes.
La visita a Inglaterra dejó una referencia clara. De la Fuente apostó por Rodri, Fabián y Dani Olmo, mientras Pedri comenzó en el banquillo. Después, ante Croacia en Sevilla, mantuvo al jugador del PSG pese a introducir cambios. Esas decisiones sitúan al canario ante una exigencia: trasladar su importancia en el Barça a una selección donde la titularidad necesita ganarse en cada convocatoria.
Dos candidatos para una posición esencial
En este sentido, Fabián ofrece una combinación de control, recorrido y llegada que permite acompañar al pivote sin renunciar a aparecer cerca del área. Pedri aporta capacidad para recibir bajo presión, asociarse entre líneas y acelerar el juego mediante el pase. Desde una perspectiva táctica, elegir entre ambos significa decidir qué necesita el equipo para superar al rival y cómo quiere distribuir sus esfuerzos durante el encuentro.

La presencia de Rodri también condiciona ese reparto. De la Fuente explicó en una entrevista en la Cadena SER, que “Rodrigo te hace jugar de otra manera”. El seleccionador defendió la compatibilidad con Pedri, pero señaló que el canario debe aportar cosas diferentes cuando comparte equipo con él. La cuestión pasa por ajustar funciones, alturas y responsabilidades dentro de una estructura equilibrada.
Gestionar la suplencia será parte de la clave
De esta manera, el trabajo del seleccionador también consiste en mantener implicado a quien empiece fuera. Tener dos centrocampistas de ese nivel exige explicar qué se espera de cada uno y ofrecer oportunidades para responder. La competencia puede mejorar al equipo si ambos encuentran una función reconocible. Los cambios, además, permiten modificar el partido y aprovechar características distintas cuando el rival empieza a conceder espacios.
Así pues, De la Fuente deberá seguir eligiendo sin convertir cada suplencia en una jerarquía definitiva. La dificultad deportiva existe, aunque no hay pruebas públicas de una división del vestuario por este asunto. Pedri y Fabián quieren jugar; el seleccionador necesita que esa ambición sostenga la competencia y le permita encontrar al mejor acompañante de Rodri en cada encuentro.