Luis de la Fuente no va a permitir una indisciplina más: ni más retrasos ni salidas de tono sobre España

Luis de la Fuente quiere endurecer las normas dentro de la selección española. Después de ganar el Mundial, el seleccionador considera que el peor error sería permitir que el éxito relajara al grupo. Por eso ha decidido elevar el nivel de exigencia en cada concentración y dejar claro que no tolerará más retrasos, salidas de tono ni comportamientos que puedan romper la disciplina interna.

El mensaje afecta a todos por igual. Da igual la jerarquía, la edad o el peso que cada jugador tenga dentro del vestuario. De la Fuente quiere que cada convocatoria funcione con máxima profesionalidad y entiende que, después de alcanzar la cima, mantener el hambre exige todavía más control. Para él, el Mundial no puede convertirse en una excusa para bajar el nivel.

Ni retrasos ni comportamientos fuera de lugar

El seleccionador quiere puntualidad absoluta en entrenamientos, reuniones, comidas y desplazamientos. También pretende cortar cualquier comentario público que pueda interpretarse como una falta de respeto hacia compañeros, decisiones técnicas o la propia selección. Las discrepancias se pueden hablar, pero siempre dentro del grupo.

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Luis de la Fuente considera que una pequeña relajación puede acabar afectando al rendimiento colectivo. Por eso no quiere permitir que determinadas conductas se normalicen. Si alguien incumple las obligaciones, habrá consecuencias deportivas y su presencia en futuras convocatorias puede quedar comprometida.

Ganar el Mundial aumenta todavía más la exigencia

El cuerpo técnico insiste en que España no puede vivir del título conseguido. La Eurocopa de 2028 ya aparece en el horizonte y el objetivo es mantener un vestuario competitivo, concentrado y con hambre. Para lograrlo, De la Fuente cree que debe cortar de raíz cualquier síntoma de conformismo. Eso también significa proteger las jerarquías internas. Nadie jugará por nombre, amistad o trayectoria si no responde en entrenamientos y partidos. La disciplina será otro criterio de selección.

Dentro de la Federación entienden la postura y respaldan que el entrenador tenga autoridad para actuar cuando considere que alguien cruza una línea. De la Fuente quiere una España ambiciosa, no un grupo acomodado después de ganar. Su aviso ya está encima de la mesa: habrá tolerancia cero con retrasos, faltas de compromiso o salidas de tono. El que quiera seguir formando parte de la Roja tendrá que demostrarlo también fuera del campo.