Luis de la Fuente todavía confía en Nico Williams, pero esa confianza ya no es ilimitada. El extremo del Athletic Club sigue contando con un crédito importante dentro de España por todo lo que puede generar cuando comparte ataque con Lamine Yamal. Los dos ofrecen desborde, velocidad y amenaza permanente por las bandas, una sociedad que ya ha dado muchísimo al seleccionador. Sin embargo, el rendimiento actual de Nico obliga a empezar a plantear alternativas.
La idea de De la Fuente pasa por darle una oportunidad más para recuperar su mejor versión. Durante los últimos meses ha arrastrado lesiones, problemas físicos y actuaciones irregulares que le han impedido alcanzar la continuidad esperada. Tanto el seleccionador como Edin Terzic, su técnico en el Athletic, quieren devolverle confianza y protagonismo, conscientes de que cuando está bien continúa siendo uno de los extremos más desequilibrantes del fútbol español.
Lamine Yamal sigue siendo su gran argumento
El principal motivo para mantener la apuesta es su relación futbolística con Lamine Yamal. Cuando ambos están en su mejor nivel, España puede atacar por los dos costados con futbolistas capaces de ganar duelos individuales constantemente. Eso obliga al rival a repartir ayudas defensivas y evita que toda la atención recaiga sobre el jugador del Barça, que se ha convertido definitivamente en la gran referencia ofensiva de la selección.

Precisamente por eso De la Fuente no quiere renunciar todavía a Nico. La selección ha evolucionado hacia un fútbol cada vez más vertical y agresivo, en el que los extremos tienen una importancia enorme. Lamine está respondiendo con goles y actuaciones decisivas, mientras que el extremo del Athletic necesita volver a demostrar que puede acompañarlo con la misma regularidad.
La Euro de 2028 queda todavía muy lejos
El problema para Nico Williams es que la competencia seguirá creciendo. De la Fuente ha demostrado que no mantiene titulares únicamente por jerarquía y que utiliza una plantilla cada vez más amplia. Si el rendimiento del extremo no mejora, puede perder primero la titularidad y posteriormente incluso su condición de pieza imprescindible dentro de las convocatorias.
La Eurocopa de 2028 todavía queda lejos, pero el mensaje es claro: aquella sociedad con Lamine Yamal le garantiza paciencia, no un puesto permanente. Nico tendrá margen para recuperar confianza, continuidad y desequilibrio, pero necesita hacerlo. De la Fuente sabe que juntos pueden formar una de las mejores parejas de extremos del mundo; también sabe que España ya tiene suficiente profundidad como para no esperar eternamente a ningún futbolista.