Luis de la Fuente empieza a tener cada vez más claro que Nico Williams atraviesa un momento preocupante con la selección española. El extremo volvió a dejar una actuación muy pobre y apenas tuvo incidencia en ataque. Su partido confirmó varias de las dudas que el seleccionador ya arrastraba sobre su nivel actual y sobre la necesidad de que vuelva a centrarse si quiere conservar un sitio importante en la Roja.
Ante Inglaterra estuvo prácticamente desaparecido. Más allá de alguna acción aislada, Nico no consiguió generar peligro desde la banda izquierda y tampoco ayudó a España a romper líneas. Una pérdida suya terminó originando la contra que acabó en el primer gol inglés, una acción que terminó de marcar una primera parte muy negativa y que provocó que De la Fuente decidiera sustituirlo tras el descanso.
De la Fuente ya no puede sostenerlo solo por nombre
El seleccionador aprecia mucho a Nico y sabe perfectamente lo que puede ofrecer cuando está a su mejor nivel, pero la situación actual empieza a ser distinta. España tiene cada vez más competencia en las bandas y De la Fuente no quiere mantener a nadie únicamente por nombre, trayectoria o peso dentro del vestuario.

La sensación es que Nico necesita recuperar foco, intensidad y capacidad para decidir partidos. Si no lo hace, futbolistas como Yeremay, Víctor Muñoz u otros extremos en mejor momento pueden terminar adelantándolo definitivamente en las convocatorias.
La próxima lista puede dejarlo fuera
El partido ante Inglaterra puede marcar un punto de inflexión. De la Fuente llevaba tiempo reclamando más concentración y una respuesta deportiva que todavía no ha llegado. Ahora ya tiene una actuación suficientemente clara para justificar un cambio importante. Eso no significa que Nico quede descartado para siempre. El seleccionador sigue creyendo que tiene nivel para volver a ser importante, pero necesita demostrarlo primero con su club y recuperar la versión que le hizo imprescindible.
España acaba de ganar el Mundial y De la Fuente no quiere que nadie se relaje. La competencia es máxima y cada concentración sirve para revisar jerarquías. Nico ha recibido varios avisos y este último partido confirma la preocupación. Si no reacciona de inmediato, la próxima convocatoria puede llegar sin su nombre. Para De la Fuente, el mensaje ya no puede ser más claro: el sitio en la Roja hay que ganárselo cada vez.